Definición: Sigmund Freud observó que los soldados que volvían de la guerra presentaban sueños donde se revivían escenas traumáticas del campo de batalla y que, por tanto, esto sueños no se podían explicar por la realización de deseos. Esto le llevó a considerar que tanto esta compulsión a la repetición como la agresión nos estaban hablando de un impulso tan poderoso como el sexo. Este otro impulso es el de la muerte, el tanatos.