Tanto las epilepsias y las migrañas son enfermedades neurológicas crónicas que se asocian con frecuencia con trastornos de la conducta, entre los que se destacan la depresión y la ansiedad, estas suelen aparecer con una prevalencia mayor que en la población supuestamente sana, por lo que se calcula que una tercera parte de los enfermos con epilepsia o con migraña pueden presentar depresión y cifras similares o algo mayores ansiedad. Según estudios realizados mediante la aplicación de pruebas psicológicas para determinar depresión y ansiedad en 200 pacientes, 100 con el diagnóstico de epilepsia y 100 con el de migraña se realiza comparación de los resultados de estas pruebas entre los dos grupos de pacientes, y se observa que el 30% de los enfermos de epilepsia y el 24% de los que sufren de migraña tienen depresión.Aunque la depresión no fue diferente significativamente, las formas moderadas y severas eran significativamente más frecuentes en los enfermos con epilepsia que en el grupo con migraña. La ansiedad se encontró en el 53% de los pacientes con epilepsia y el 77% de los que tienen migraña, lo que alcanzó diferencias significativas. Entre los enfermos con epilepsia y con migraña no existe diferencia en lo que respecta a la presencia general de depresión, aunque en los primeros las depresiones moderadas y severas son más frecuentes. La ansiedad se ve con más frecuencia en los enfermos con migraña debido a la sociación de otras cefaleas en más del 40% de estos pacientes. Se insiste finalmente, en que los trastornos afectivos asociados a estas enfermedades dificulta la calidad de vida de estos pacientes.