Las estadísticas reportadas por diversos organismos indican que una de cada tres mujeres adultas ha sufrido violencia grave alguna vez en su vida en la relación familiar y que en muchos casos se convierte en un evento cíclico, adentrándose la mujer en una dinámica donde se mantiene una relación tortuosa, pero dependiente con el maltratador. Cuando la mujer acepta que su pareja no posee las cualidades de amabilidad y afecto, inicia el proceso de separación, con la posibilidad de reconstruir su vida lejos del abusador.Bajo la perspectiva de la psicología Constructivista, tres condiciones para que la mujer pueda recuperarse son: objetivar el dolor mencionando las heridas y las armas causantes del sufrimiento, transmutando del dolor a palabras y retornando al lenguaje desde el dolor por medio de historias donde la víctima fracasó en su intento de ser un agente activo. Así, el objetivo de este trabajo de investigación teórica es el de presentar desde la psicología de los Constructos Personales una perspectiva novedosa sobre el maltrato hacia las mujeres, vistas ahora como sobrevivientes y no como víctimas del maltrato.