El concepto de satisfacción vital, incluido como un elemento integrado en el estudio del bienestar y base del envejecimiento con éxito, es definido como el componente cognitivo del bienestar y está referido al juicio que merece la persona en su trayectoria evolutiva. En este trabajo se pretende evaluar la influencia de las variables edad, sexo, nivel de estudios y estado civil de personas mayores de 65 años en el nivel de satisfacción vital con una muestra de 176 sujetos de Valencia (España) a los que se aplico el Índice de Satisfacción Vital (LSI). En cuanto a resultados, se observó una correlación negativa y significativa con la edad, mientras que el género no mostró diferencias. También se observaron diferencias significativas en los grupos de casados y aquellos con mayor nivel de estudios mostrando un mayor nivel de satisfacción. Como conclusión indicar que si bien los cambios que suceden a medida que envejecemos podrían afectar a la satisfacción vital, ésta parece ser bastante estable con la edad. Además, se refuerza la idea de que el matrimonio es un adecuado predictor de satisfacción vital y que la educación puede ejercer efectos indirectos en el bienestar subjetivo a través de su papel mediador tanto en la consecución de las metas personales, como en la adaptación a los cambios vitales que acontecen.