Desde que en el año 1943 Kanner publica el artículo “Alteraciones autistas del contacto afectivo”, iniciando la descripción de los primeros casos de lo que ahora conocemos como trastorno Generalizados del Desarrollo o Trastornos del espectro Autista (TEA), el conocimiento sobre esta entidad ha ido avanzando de manera notoria. Para explicar la etiología de los TEA se han propuesto teorías de diversa índole, adquiriendo cada vez más impo