La población de los países occidentales está envejeciendo progresivamente, entre otros motivos por una disminución relativa e importante de la mortalidad en las edades más elevadas1. El envejecimiento de la población es uno de los factores que tienen un peso más determinante en la configuración de su nivel de discapacidad2. Con el aumento de la supervivencia, se acentúa la prevalencia de trastornos crónicos y se incrementa la