El TDAH es un trastorno con una incidencia creciente en la población infantil, esta entidad queda recogida en el DSM-IV y afecta al 3-8% de la población infantil, con una mayor afectación en varones. La relación varón/mujer según estudios varía desde 6/1 a 3/1. Estas diferencias pueden ser debidas a un infradiagnóstico del subtipo inatento más frecuente en el sexo femenino. En el presente trabajo, realizamos una comparación entre el diagnóstico establecido por su pediatra de atención primaria, mediante una entrevista clínica, y el realizado por los servicios especializados de Salud Mental mediante el SNAP-IV a una muestra de 65 pacientes. El cuestionario SNAP-IV (Versión abreviada y adaptada a los criterios del DSM-IV), puede ser contestada por padres o profesores. En nuestra muestra fue cumplimentada por los padres. Este cuestionario consta de 18 ítems, tipo Likert, con tres anclajes de respuesta (de 0 ?no del todo? a 3 ?sí, mucho?), divididos en dos escalas, la primera de ellas, compuesta por 9 ítems, mide la inatención, la segunda, formada por otros 9, la hiperactividad motora e impulsividad, y la suma de ambas puntuaciones muestra el nivel global de TDAH. Los puntos de corte del SNAP-IV para cuestionarios cumplimentados por padres son los siguientes: - Inatención >=1, 78 - Hiperactividad/Impulsividad>= 1, 44 - Combinado >=1, 67. Tras analizar los resultados, se observó que solo había correlación moderada entre el diagnostico clínico del pediatra y el resultado del cuestionario para el subtipo combinado, pero no para los subtipos inatento e hiperactivo-impulsivo. Es por ello que se precisa de una mayor formación específica por parte de los profesionales de la Salud en el ámbito de la atención primaria y la elaboración de protocolos diagnósticos. Además es importante tener en cuenta la observación de los síntomas en otros ambientes relevantes como lo son el familiar y escolar.