La musicoterapia es definida por la American Music Therapy Association (AMTA) como el uso clínico y basado en la evidencia de la música, en una intervención para lograr resultados individualizados dentro de una relación terapéutica, por un profesional acreditado que ha realizado y concluido un programa de Musicoterapia (http://www. musictherapy. org/faqs). Esta propuesta práctica de intervención es susceptible de ser acomodada a diferentes ámbitos teóricos y campos de intervención, siendo uno de ellos las drogodependencias. En drogodependencias se ha utilizado con más frecuencia la audición y tocar instrumentos en grupo, aunque son muy diversos los abordajes realizados. Se justifica su utilización en adicciones, por los resultados en la facilitación de la integración en grupo, la disminución del aislamiento social, el tiempo real en tarea como indicativo de acción en el aquí y ahora y las técnicas activas usadas en este ámbito. Por ello se estudia los objetivos que pueden alcanzarse con musicoterapia en un programa para usuarios de sustancias adolescentes en diversas áreas como aprender a asumir la frustración en la cotidianidad, canalizar la búsqueda de sensaciones de forma saludable, desarrollar la tolerancia a la frustración, aprender habilidades sociales y descubrir actividades de ocio alternativas al consumo.