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Última actualización web: 20/05/2022

Musicoterapia en drogodependencias.

Autor/autores: Pablo Pérez Vich
Fecha Publicación: 01/03/2010
Área temática: Trastornos infantiles y de la adolescencia .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

La musicoterapia es definida por la American Music Therapy Association (AMTA) como el "uso clínico y basado en la evidencia de la música, en una intervención para lograr resultados individualizados dentro de una relación terapéutica, por un profesional acreditado que ha realizado y concluido un programa de Musicoterapia" (http://www. musictherapy. org/faqs). Esta propuesta práctica de intervención es susceptible de ser acomodada a diferentes ámbitos teóricos y campos de intervención, siendo uno de ellos las drogodependencias.

En drogodependencias se ha utilizado con más frecuencia la audición y tocar instrumentos en grupo, aunque son muy diversos los abordajes realizados. Se justifica su utilización en adicciones, por los resultados en la facilitación de la integración en grupo, la disminución del aislamiento social, el tiempo real en tarea como indicativo de acción en el aquí y ahora y las técnicas activas usadas en este ámbito. Por ello se estudia los objetivos que pueden alcanzarse con musicoterapia en un programa para usuarios de sustancias adolescentes en diversas áreas como aprender a asumir la frustración en la cotidianidad, canalizar la búsqueda de sensaciones de forma saludable, desarrollar la tolerancia a la frustración, aprender habilidades sociales y descubrir actividades de ocio alternativas al consumo.

Palabras clave: Drogodependencias, Drug addiction, Musicoterapia, Music therapy

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FACTORES PREDICTORES CLÍNICOS Y NEUROPSICOLÓGICOS DE LA CONVERSIÓN DEL deterioro COGNITIVO LEVE
A LA enfermedad DE ALZHEIMER

musicoterapia Y DROGODEPENDENCIAS
Pablo Pérez Vich.
Proyecto Hombre Madrid.
dc. soporte@proyectohombremadrid. org

Drogodependencias, musicoterapia.


RESUMEN:
La musicoterapia es definida por la American Music Therapy Association (AMTA) como el "uso clínico
y basado en la evidencia de la música, en una intervención para lograr resultados individualizados
dentro de una relación terapéutica, por un profesional acreditado que ha realizado y concluido un
programa de Musicoterapia" (http://www. musictherapy. org/faqs). Esta propuesta práctica de
intervención es susceptible de ser acomodada a diferentes ámbitos teóricos y campos de
intervención, siendo uno de ellos las drogodependencias. En drogodependencias se ha utilizado con
más frecuencia la audición y tocar instrumentos en grupo, aunque son muy diversos los abordajes
realizados. Se justifica su utilización en adicciones, por los resultados en la facilitación de la
integración en grupo, la disminución del aislamiento social, el tiempo real en tarea como indicativo
de acción en el aquí y ahora y las técnicas activas usadas en este ámbito. Por ello se estudia los
objetivos que pueden alcanzarse con musicoterapia en un programa para usuarios de sustancias
adolescentes en diversas áreas como aprender a asumir la frustración en la cotidianidad, canalizar la
búsqueda de sensaciones de forma saludable, desarrollar la tolerancia a la frustración, aprender
habilidades sociales y descubrir actividades de ocio alternativas al consumo.


Documento:
La musicoterapia es definida por la American Music Therapy Association (AMTA) como el "uso
clínico y basado en la evidencia de la música, en una intervención para lograr resultados
individualizados dentro de una relación terapéutica, por un profesional acreditado que ha realizado y
concluido un programa de Musicoterapia" (http://www. musictherapy. org/faqs). Esta propuesta práctica
y teórica se ha ido consolidando en las últimas décadas como oferta complementaria de otras
intervenciones terapéuticas o como intervención única. Son variados los ámbitos en los que
actualmente se desarrolla, como son hospitales, servicios sociales, enseñanza, aplicándose también en
cualquier franja de edad y en diferentes necesidades, citando por ejemplo geriatría, oncología,
enseñanza especial, salud mental y un largo etc.
Su buena aceptación tanto en los usuarios como
entre otros profesionales y sobre todo su utilidad, adaptación y logro de resultados ha permitido un
crecimiento lento pero constante, resultando cada vez más familiar el nombre de musicoterapia.
Progresivamente van aumentando los países que crean asociaciones nacionales, regulan la profesión,
homologan y mejoran la formación y en definitiva construyen la estructura necesaria para incorporar la
musicoterapia al mundo profesional como una propuesta más, con igual garantía y rigor que el resto de
intervenciones científicas. Países como Estados Unidos, Argentina, Israel, Alemania, Inglaterra y otros
han contribuido con numerosos profesionales, experiencias, publicaciones e investigaciones a divulgar,
dar a conocer y consolidar la musicoterapia.
Todo ello ha incentivado también la difusión y prueba de propuestas prácticas de Musicoterapia
en el ámbito concreto que nos ocupa, las drogodependencias. Para informar sobre este asunto
realizaremos una breve mención de algunos artículos situados en la base de datos de la Asociación
Americana de psicología, Psycinfo, tomada como referencia por la cantidad y calidad de documentos
disponibles sobre el ámbito profesional de la psicología y la terapia (León y Montero, 2003).
Todavía son escasas las propuestas que han desarrollado intervenciones en drogodependencias
con musicoterapia. Uno de los pioneros fue Andrew Miller, cuando en 1970 realizando actividades
musicales como tocar instrumentos y cantar notó que ayudaba a los pacientes aislados a participar e
integrarse en el grupo (Miller, 1970 en Dingle, Gleadhill y Baker, 2008). Posteriormente, en la misma
dirección se realiza una intervención similar basada en actividades de enseñanza musical que facilitan a
los pacientes la integración en el grupo (Brooks, 1973 en Dingle et al. , 2008). Estas son de las
primeras referencias publicadas de musicoterapia en drogodependencias, coincidiendo con la opinión de
Darlene Brooks (2003), en la que afirma que en 1973 se publica el primer artículo de búsqueda
bibliográfica sobre musicoterapia en adicciones. Otras investigaciones posteriores destacaron la
influencia que tenía la práctica de actividades musicales igualmente en la disminución del aislamiento
social de los pacientes con trastorno por adicción (Murphy, 1983, Soshensky, 2001, en Silverman,
2003). A medida que se fueron especializando y controlando estas experiencias se realizaron intentos
de operativización de las mismas, hallando inicialmente como indicativo de los objetivos logrados en las
sesiones de musicoterapia el tiempo real que se pasa realizando una tarea (Ward, 1996. Silverman
2003), definición construida en contraste con el tiempo que se pasa dentro de una sesión como mero
espectador, sin participar. Esto ha significado una aportación interesante, ya que una de las principales
dificultades en la investigación en Musicoterapia
es la ambigüedad existente en definir las
características que hacen a la musicoterapia una intervención efectiva, pudiendo ser utilizado el
"tiempo en la tarea" como un indicador objetivo del logro de efectividad. Para ir concretando estos
asuntos, Mays, Clark y Gordon (2008) consideran que en el tratamiento de drogodependencias la
musicoterapia ha sido usada generalmente como intervención complementaria a otras psicoterapias,
identificando como los objetivos generales más frecuentemente propuestos los que siguen: aumentar la
autoestima positiva, la motivación, la socialización y comunicación, mejorar la expresión emocional
adecuada, controlar la relajación y mejorar la capacidad de afrontamiento de problemas.
Según los mismos autores tampoco hay consenso en la forma de aplicar y desarrollar en la
práctica la musicoterapia, hallando en la literatura sobre el asunto 5 grandes formas de aplicarla,
(Bednarz y Nikkel, 1992, en Mays et al. 2008): discusiones sobre música, enseñanza de la música,
grupos de música, audiciones y expresión musical. Dentro de las cuales se podrían encontrar cualquier
técnica específica, por ejemplo componer una canción y su letra, actividades estructuradas de
expresión emocional con música, tocar instrumentos recreando una canción o improvisando, etc. En
drogodependencias se ha utilizado con más frecuencia la audición y tocar instrumentos en grupo (Mays
et al. , 2008). La abundancia de descripciones y narraciones sobre el tema e investigaciones no
operativizadas añade falta de concreción, ya que son muy diversos los abordajes realizados. No existe
consenso en cuales son los resultados esperables en adicciones tras una intervención con
musicoterapia, por ejemplo no se encontró en la revisión de la literatura alguna investigación sobre la
reducción del consumo o la continuidad de la abstinencia (Mays et al. 2008). En resumen, de algunas
experiencias clínicas de intervención con musicoterapia en drogodependencias, podemos destacar los
resultados positivos en la facilitación de la integración en grupo, la disminución del aislamiento social,
el tiempo real en tarea como indicativo de acción en el aquí y ahora y las técnicas activas como las más
usadas en este ámbito.
Por otro lado, la mayoría de investigaciones y tratamientos están de acuerdo en que la
intervención en drogodependencias es un proceso dinámico y global que abarca cualquier aspecto de la
persona, desde la genética y el pensamiento hasta las emociones, conducta y entorno social. Cualquier
intervención sobre algunos de estos aspectos puede contribuir a lograr resultados y reducir o anular el
abuso de sustancias (Weaver, 1996).
Para concluir afirmaremos que en unos servicios profesionales de atención al drogodependiente
en continua actualización y modernización, experiencias innovadoras y orientadas a resultados en las
que se pueden incluir la musicoterapia contribuyen a lograr el objetivo último de cualquier intervención,
personas libres de adicción y dueñas de su vida.

Referencias bibliográficas
- Bednarz, L. Nikkel, R. (1992) The role of music therapy in the treatment of young adults diagnosed
with mental illness and substance abuse. Music Therapy Perspectives. 10, 21-26.
- Brooks, D. (2003). A history of music therapy journal articles published in the English language.
Journal of Music Therapy, 40 (2), 151-168.
- Brooks, H. (1973) The role of music therapy in a community drug abuse prevention program. Journal
of Music Therapy, 10, 3-6.
- Bruscia, K. (1999) Modelos de improvisación en musicoterapia. Salamanca, Amarú.
- Bruscia, K. (1997). Definiendo musicoterapia. Salamanca. Amarú.
- Bunt, G. , Muehlbach, B. and Moed, C. (2008). The Therapeutic Community: An International
Perspective. Substance Abuse, 29, 81-87.
- Fraisse, P. (1976). psicología del ritmo. Madrid, Morata.
- http://www. apa. org/
- http://www. musictherapy. org/faqs.
- http://www. pnsd. msc. es/.
- http://www. emcdda. europa. eu/themes/drug-situation/
- León, J. (1996): Apuntes de psicopatología de adultos. Sevilla, Kronos.
- León O. y Montero, I. (2005). Sistema de clasificación del método en los informes de investigación en
psicología. International Journal of Clinical and Health Psychology, 5 (1), 115-127.
- Mays, K. , Clark, D. And Gordon, A. Treating Addiction with Tunes: A Systematic Review of Music
Therapy for the Treatment of Patients with Addictions Substance Abuse, 29, (4), 51-59.
- Miller, A. , (1970). Music therapy for alcoholics at a Salvation Army center. Journal of Music Therapy,
7, 136-141.
- Poch, S. (1999): Compendio de musicoterapia. Vol. I y II. Barcelona, Herder.
- Silverman, M. (2003). Music therapy and clients who are chemically dependent: a review of
literature and pilot study. The Arts in Psychotherapy, 30, 273-281.



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