El aumento en el consumo de sustancias en adolescentes a edades cada vez más tempranas, no solo de drogas legales como el tabaco y el alcohol, sino otras sustancias como la marihuana, cocaína y metanfetaminas, aunado a un entorno social cada vez más permisivo, hace que la percepción social sobre el riesgo a futuro de las jóvenes generaciones se encuentre muy disminuido. Así los años de la adolescencia que se consideran como un periodo de alto riesgo de alta vulnerabilidad y predisposición para el desarrollo de las conductas de alto riesgo como la rebeldía, el consumo de drogas, las conductas antisociales o delictivas, las relaciones sexuales así como el desarrollo de trastornos relacionados con la autoestima, percepción corporal, afectividad; hacen de los adolescentes una población en alto riesgo y por lo tanto requieren de programas de prevención específica indicada, al igual que la detección temprana de casos y su debido tratamiento, por lo que el presente estudio pretende describir y explorar un segmento de la población considerada como saludable para detectar la condición real de dicha población. Utilizando instrumentos previamente validados en población Mexicana.