Concibo el asma bronquial como una enfermedad de etiología multifactorial donde hay una predisposición genética que eclosiona ante múltiples estímulos desencadenantes, dentro de los cuáles se incluyen los de origen psicológico.Estos factores psicológicos juegan un papel importante en el inicio, en la evolución, en el mantenimiento y en la recuperación del enfermo.El abordaje psicológico del paciente asmático cobra un mayor protagonismo en los últimos años, a partir de la creación del equipo interdisciplinario. Me referiré a los diferentes tratamientos que hoy en día se aplican tanto dentro como fuera de las crisis, siguiendo las modalidaes individuales y /o vinculares que abarcan a la pareja, a la familia y a la comunidad. La persona asmática por su sintomatología tan alarmante raramente puede ser aislada de su grupo familiar y social. Tomaré en cuenta a las escuelas psicoanalíticas, cognitivo -conductuales y aquellos aportes que tienen que ver con la psicoeducación tan necesaria y efectiva en estos pacientes.