A diario nos encontramos en nuestro trabajo con situaciones ligadas a temas de capacidad para la toma de decisiones. En la persona con una enfermedad mental la valoración de la capacidad de que tome decisiones respecto a las intervenciones que le propongamos, se convierte en un problema ético por la complejidad que ello conlleva y por la cantidad de aspectos a considerar que debemos tener en cuenta. Desde la consulta de enfermería se nos plantean infinidad de preguntas. El o