Se destaca la ausencia de culpabilidad en el psicópata como lo opuesto a la rígida conciencia moral del neurótico obsesivo, acosado por autorreproches y remordimientos. En el psicópata, por lo contrario, hay una ausencia de culpabilidad. Por esta razón, tanto el psicópata como el neurótico conforman una patología de la responsabilidad. En uno por defecto, en el otro por exceso e inadecuación, en ambos casos hay un déficit en la responsabilidad.