La población gitana constituye la minoría étnica más importante en España (más del 2% de la población), siendo nuestro país el tercero del mundo con mayor población total de gitanos. Más de un tercio de la población gitana reside en Andalucía, seguida por Comunidad Valenciana, Madrid y Cataluña. Las diferencias culturales suponen que en la etnia gitana los programas de prevención de salud sean deficitarios, comparados con la población no gitana, principalmente porque la salud no es percibida como una de las necesidades más prioritarias, y la preocupación empieza cuando aparecen los síntomas llamativos o invalidantes. Este dato junto con los prejuicios y/o desconocimiento de su cultura de muchos profesionales sanitarios, dificulta el realizar un diagnóstico correcto y un abordaje precoz y adecuado. En cuanto a las enfermedades mentales, la población gitana tiene mayor prevalencia que la no gitana, debido a la consanguinidad siendo el matrimonio entre primos hermanos una de las características de esta etnia, lo que aumenta las posibilidades de transmitir una enfermedad a la siguiente generación.