OBJETIVOS: Describir la demanda psiquiátrica en pacientes ancianos que acuden a un Centro de Salud Mental. Establecer diferencias entre la población geriátrica y los adultos jóvenes.PACIENTES Y MÉTODOS: Pacientes que acuden a consulta de psiquiatría de un Centro de Salud durante febrero de 2006. Estudio de variables sociodemográficas (edad, sexo, estado civil, lugar de residencia), diagnóstico psiquiátrico (CIE?10) y tratamiento psicofarmacológico. análisis descriptivo y bivariante comparativo entre población mayor y menor de 65 años.RESULTADOS: N= 399 pacientes, edad media: 49, 5 años. 19, 3% son mayores de 65 años. 62% mujeres (el 66, 2% de los mayores de 65 años). El 10, 4% de los ancianos se encuentran institucionalizados (4, 4% de los más jóvenes). Los diagnósticos en los ancianos fueron: demencia (19, 5%), depresión (19, 5%), trastorno de adaptación-duelo (18, 2%), trastorno mental orgánico (10, 4%) y trastorno delirante (10, 4%). En menores de 65 años: trastornos de adaptación laborales y familiares (32, 2%), trastornos de personalidad (21, 3%), trastornos de ansiedad (7, 8%), depresión (7, 2%), esquizofrenia (7, 2%). El 80% de los pacientes geriátricos tomaban antidepresivos (el 67% en <65 años), un 30% benzodiacepinas (el 40% de los jóvenes), 28, 6% neurolépticos (21, 8% adultos jóvenes), el 14% estabilizantes (24% jóvenes), 13% IACEsCONCLUSIONES: Los pacientes ancianos presentan psicopatología clásicamente llamada pesada (trastornos mentales orgánicos, demencias, duelos complicados) respecto a los adultos jóvenes (trastornos de adaptación y de personalidad). El aumento de edad conlleva estadísticamente un aumento en el consumo global de psicofármacos. Los ancianos requieren tratamiento psicofarmacológico principalmente con antiedepresivos y neurolépticos (los jóvenes con benzodiacepinas y estabilizantes). Estos resultados afianzan la especificad clínica, diagnóstica y terapeútica de la psiquiatría geriátrica en la comunidad.