No todos los dolores son iguales, ni han de tener siempre, necesariamente, un origen físico. Tener una concepción única y parcial del dolor, nos puede llevar a cometer graves errores al tratar todas las afecciones con manifestaciones algógenas de la misma manera. Muchas veces, al hablar del dolor en relación a las afecciones psíquicas se puede caer en la idea de lo imaginario: así como se piensa que la enfermedad psíquica es imaginaria, el