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LA REVOLUCION DE LA ESPERANZA FROMMIANA Y LA CRISIS EXISTENCIAL EN LA PANDEMIA ACTUAL.

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Autor/autores: ANTONIO DAVID PEREZ ELIZONDO
Fecha Publicación: 28/10/2020
Área temática: Salud mental .
Tipo de trabajo:  Artículo original

INSTITUTO MATERNO INFANTIL DEL ESTADO DE MEXCIO UNIVERSIDAD AUTONOMA DEL ESTADO DE MEXICO

RESUMEN

La dinámica natural del desarrollo e individualización del ser humano lo conduce inexorablemente a su aislamiento provocando un sentimiento ambiguo de libertad frente a una sociedad que de manera obligada lo cobija, muchas veces castrante y no permisiva y la desesperanza incapacitante de alejarse de la soledad acompañante.

Por desgracia, el esperado reemplazo o substituto anhelado que debería disfrutarse como una libertad alentadora y positiva para el justo orden vivencial ya previamente conocido debuta y se establece como un sistema de auténtico autoritarismo quizás de cobertura exterior distintiva pero con el mismo objetivo que la sociedad predecesora: la eliminación de la individualidad con sus pensamientos y conductas inherentes y propias que sin duda conlleva a una agobiante incertidumbre dictando qué y cómo pensar y actuar; en conclusión la dialéctica tactésica primitiva se fortalece impidiendo experimentar la ansiada emancipación antitésica.
 

Palabras clave: Pandemia, esperanza, fe, fortaleza, valentía

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La revolución de la esperanza Frommiana y la crisis existencial
en la pandemia actual
Antonio David Pérez-Elizondo
Médico Internista- Dermatooncólogo
Instituto Materno-Infantil del Estado de México
Universidad Autónoma del Estado de México
Universidad de la Salud del Estado de México

Resumen
La dinámica natural del desarrollo e individualización del ser humano lo conduce inexorablemente
a su aislamiento provocando un sentimiento ambiguo de libertad frente a una sociedad que de
manera obligada lo cobija, muchas veces castrante y no permisiva y la desesperanza incapacitante
de alejarse de la soledad acompañante. Por desgracia, el esperado reemplazo o substituto
anhelado que debería disfrutarse como una libertad alentadora y positiva para el justo orden
vivencial ya previamente conocido debuta y se establece como un sistema de auténtico
autoritarismo quizás de cobertura exterior distintiva pero con el mismo objetivo que la sociedad
predecesora: la eliminación de la individualidad con sus pensamientos y conductas inherentes y
propias que sin duda conlleva a una agobiante incertidumbre dictando qué y cómo pensar y
actuar; en conclusión la dialéctica tactésica primitiva se fortalece impidiendo experimentar la
ansiada emancipación antitésica.

Palabras clave: Pandemia, esperanza, fe, fortaleza, valentía


Abstract
The natural dynamics of the development and individualization of the human being inexorably
leads him to his isolation, causing an ambiguous feeling of freedom in the face of a society that
shelters him in a forced way, often castrating and not permissive, and the disabling hopelessness
of moving away from the accompanying loneliness. Unfortunately, the long-awaited replacement
or longed-for substitute that should be enjoyed as an encouraging and positive freedom for the
just previously known experiential order makes its debut and establishes itself as a system of
authentic authoritarianism, perhaps with a distinctive outer covering but with the same objective
as the predecessor society. : the elimination of individuality with its own inherent thoughts and
behaviors that undoubtedly leads to overwhelming uncertainty dictating what and how to think
and act; In conclusion, the primitive tactical dialectic is strengthened, preventing experiencing the
longed-for antithetical emancipation.

Key words :Pandemic, hope, faith, strength, courage

Introducción
La esperanza no contempla una expectación inerte y pasiva ni un reforzamiento irreal de
circunstancias que no acontecerán; no tiene sentido sustentar lo que ya existe o lo que nunca
podrá ser. Aunque paradójica, significa estar preparado en todo instante para lo que aún no está
presente y sin embargo, no desesperamos si no ocurre su ansiada presencia en nuestras vidas. Si
es fuerte y vigorosa el sujeto que la experimenta apreciará cualquier signo de una nueva y
reconfortante vitalidad propensos a colaborar en su emergencia de lo que está listo por aparecer;
sólo aquellos desesperanzados acuden a la incesante búsqueda de consuelo o la arremetida
violencia. Así la interpreta el destacado filósofo humanista y psicoanalista social de origen judío
alemán Erich Fromm, brillante impulsor de la interpretación del concepto freudiano en conjunción
armónica con los postulados marxistas en la segunda mitad del siglo XX.
El reconocido pensador avecinado en la Ciudad de México por 25 años estudió los modelos
democráticos y su íntima interacción con la libertad política ideal, siempre en favor de un sistema
humanístico de constitución industrializada y moderna.

Gracias a su vasta experiencia clínica y teórica conjetura el hoy denominado humanismo dialéctico
plasmado en sus principales obras como El miedo a la libertad, El arte de amar, el corazón del
hombre y La revolución de la esperanza, entre otras muchas. Tales corresponden a abstracciones
analíticas fundamentadas en complejos procesos de aprendizaje y adaptación adquiridos durante
el accidentado transcurrir de la socialización del individuo, por lo regular tratando de minimizar la
imperiosa influencia instintiva y los juegos incestuosos y narcisistas destructores provenientes del
exterior. Es así que la esperanza es una perspectiva productiva potencialmente revolucionaria
tanto individual como social que se orienta hacia la potencialidad de algún redescubrimiento
recóndito capaz de ejecutar cambios substanciales benéficos y reconfortantes. Para ello es muy
importante mencionar que debe existir libertad externa permisiva por este modelo conceptual
que bien debe interrelacionarse abiertamente con la libertad personal, muy espontánea, , interior,
justa y responsable de conducción equilibrada con propósitos comunitarios propositivos y
prósperos, sin intervención perversa de autoritarismos absolutistas casi siempre dominados por
consejos de poder y propaganda de dominación 1, 2

¿Que vivimos hoy en día?
Nuestra sociedad experimenta como siempre una constante reorganización con profundas
alteraciones en la vida individual y comunitaria; una fragmentación social por cuestiones
ideológicas impuestas y por infortunio aceptadas por la masiva movilización laboral tras la
revolución Industrial de los siglos XVIII y principios del XIX que sin duda fue particularmente
evidente, y con ello la reconstitución de identidades republicanas y naciones tras la caída imperial
en la incipiente década del siglo pasado y ni que decir de la Gran depresión en los años 30´s que
asoló durante más de diez años la seguridad económica perturbando la certidumbre del inmediato
futuro de la población. Indudablemente hoy presenciamos una situación completamente distinta
sin precedente alguno con los singulares cambios abrumadores e inesperados tales como la
automatización y la esperada despersonalización en el ámbito académico y laboral; el ilimitado
acceso a la información digital en gran parte de las ocasiones malinterpretadas y maliciosamente
premeditadas, la susodicha globalización, la problemática inmigración de desproporcionada
magnitud, y por supuesto la agobiante embestida tecnológica para el internauta inexperto o
ignoto; la subrepticia volatilidad geopolítica inopinada o el dramático fenómeno climático, entre
numerosas variables que turba a la gran mayoría de los ciudadanos.
Día con día entre confusión, desasosiego y desesperanza, las cifras de contagio y mortalidad van y
vienen en cualquier momento; por obviedad el número oficial de ambas es legítimamente
cuestionable. Sin insumos y recursos básicos de atención clínico-hospitalaria, y menos aún pruebas
rápidas de detección oportuna al grupo de inminente riesgo como disposición preventiva están
muy lejos de la necesaria ilusión.
¿Realmente habrá alguien que afirme con indudable certeza la forma más común de transmisión
viral, quienes son las personas en peligro verdadero de contagio, cuáles son las comorbilidades
estrictamente relacionadas con el SARS-COVID-19 que dan lugar a los fallecimientos, existe algún
manejo terapéutico medianamente eficaz para los enfermos; es posible la reinfección o la
inmunidad prolongada; se formulará la anhelada vacuna lo más pronto posible y resultará eficaz
con los mínimos efectos deletéreos inesperados?, son innumerables los cuestionamientos sin
respuesta cierta; en mi humilde opinión, quizás pocos o nadie tiene una réplica convincente.
Podremos suponer que ocurrirán frecuentes "oleadas" de nuevos contagios, quizás mutaciones
del genoma viral, y por supuesto el incumplimiento de las reglas elementales de sana distancia y
la concebida congregación multitudinaria y por ende la perpetuación de esta memorable
hecatombe por años; es muy posible su permanencia entre nosotros para siempre. ¿Realmente
qué nos importa como entes inherentemente sociales, los incesantes, inesperados y prolongados
confinamientos obligados, y por supuesto la debacle económica consecuente? La respuesta es por
supuesto que sí.

El juicio metódico de Fromm para estos tiempos
Para el ilustrado psicoanalista la Guerra Fría representó el símbolo de la decadencia social por la
ominosa idea inminente de riesgo mortal en la que prevalece un sagaz juego de odio propio del
narcisismo vengativo entre las superpotencias internacionales y el contundente terror en el que
se ve envuelto el ciudadano común. De esta manera, las sociedades controladas por la
impulsividad agresiva son más susceptibles a la manipulación emocional cuya perturbación
desbordada es fácilmente adulterada por las corporaciones mediáticas en turno conllevando al
consumidor atemorizado y debilitado a defender valores ajenos. Acorde a su pensamiento, solo
hay una forma de mitigar la ola de ensañamiento: recuperar nuestra innata sensibilidad por todo
lo que represente vida. Aunque el ser humano cree que desea la libertad, esta lo obliga a tomar
decisiones oportunas y pertinentes que por supuesto implica una complicidad riesgosa, motivo de
miedo natural. El sometimiento muchas veces involuntario a una única autoridad, le dictará que
pensar y accionar; es el poder mesiánico absolutista el que decide por capricho que es necesario
o útil quizás por conveniencia lo que llega a ser nocivo para la colectividad. Sin mucha sorpresa,
dedujo que el peligro del pasado histórico fue que los seres humanos se convirtieran en esclavos
vaticinando el futuro de la humanidad transformada en simples engranajes robóticos. Sin duda,
una brillantez magnificente de reflexión, cabal en esta caótica situación política y sanitaria global.
Muchos sabemos que el rico acervo y vasto conocimiento científico ayuda indudablemente a
entender los fundamentos y mecanismos de los procesos muy propios de la naturaleza, entre otros
muchos quehaceres. La filosofía es el intento de contextualizar e impartir un significado éticomoral singular de los actos y la razón de nuestra existencia. El miembro fundador del Instituto de
Investigación Social de Frankfurt diserta con delicia el concepto de la esperanza implicando en ella
a la fe, fortaleza y valentía. La fe es la convicción inquebrantable de lo aún no probado, de la
posibilidad real de algo por ocurrir, esta se sustenta en la experiencia del dinámico devenir; la
certidumbre en que otros pueden cambiar va a la par de la capacidad potencial de mi propio
cambio.
El coraje o fortaleza es el otro brazo complementario de apoyo de este tripié trascendental de
nuestro existir, del cual una parte integral es la intrepidez. La resistencia cognitivo-emocional a las
múltiples tentaciones que comprometen la esperanza y la fe con daño a los propios principios y
valores propicia un optimismo infundado o una creencia ilógica.
La revolución de la esperanza con sus cualidades acompañantes significa visualizar con esmero
determinado y valiente cada espacio coyuntural de nuestra vivencia terrenal y confrontar las
alternativas de muerte o resurrección para dar una respuesta asertiva. Según el autor tales se
encuentran plenamente desarrolladas en aquellas personas que aman verdaderamente la vida y
reposan en su sana paz interior sin alguna atadura por codicia o idolatría, es rica por su vacío
material y libre porque no se esclaviza a sus deseos desproporcionados e incoherentes.

De hecho, cualquiera que avance para alcanzar la abundancia espiritual con intrepidez vislumbrará
una sensación de animosidad y entusiasmo contagiosas inconfundible tan sólo saltando en un
nuevo comienzo vital.

¿Qué hemos aprendido de esta catástrofe económica y social, ya experimentada cada 100 años?,
quizás nada
La enseñanza de Fromm en estos tiempos adversos y dramáticos es aterrizar en el raciocinio del
terreno filosófico pese a las vicisitudes crecientes e imparables, alejado de la idealización irreal con
franca implicación de guías prácticas de convivencia e interacción social ignoradas hasta ahora.
Idealmente abrazados y cobijados con la energía madura y vigorosa de nuestra esperanza, fe,
fortaleza y valentía que razonablemente dictaminará por propia voluntad guardar un prudente
distanciamiento, el empleo de cubrebocas y aseo frecuente de manos. Sin el tormento perpetúo
del encierro inconsiderado y oprobio de un régimen absolutista con intenciones obscuras. Es de
imperioso interés denotar la libertad individual responsable en la trama entre la importancia entre
el ser y la nada, así como la existencia y el discernimienrto potencial entre lo material y lo ideal; el
dinamismo entusiasta que emerge entre la tensión intrínseca generalmente contractictoria pues
es un motor indiscutible de todo desarrollo personal y en consecuencia de extensión al resto de
los congéneres 3, 4.

Bibliografía
1. Funk, Rainer. Erich Fromm: His Life and Ideas. Translators Ian Portman, Manuela Kunkel. New
York: Continuum International Publishing Group, 2003.
2. De Rodrigo, Enrique (2015). Neoliberalismo y otras patologías de la normalidad. Conversando
nuestro tiempo con Erich Fromm. Madrid: Editorial Penbooks
3. Saavedra,  Víctor (1994). La promesa incumplida de ErichFromm.  Siglo XXI.

p. 156. ISBN 9789682319075. Consultado el 17 de marzo de 2016.
4. Varela Fregoso, Pablo Javier (2014). «El psicoanálisis humanista y Erich Fromm». Intercambio
psicoanalítico (Federación Latinoamericana de Asociaciones de psicoterapia Psicoanalítica y
psicoanálisis (FLAPPSIP)) (2). Consultado el 18 de marzo de 2016.
Psicologia. com ­ ISSN: 1137-8492

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