En esta ponencia nos centramos en uno de los posbles instrumentos a utilizar en el proceso de evaluación de la función ejecutiva, en concreto en relación a la evaluación de una dimensión en particular, la capacidad de inhibición de respuestas automáticas. Las disfunciones en la inhibición de respuestas automáticas son propias de diversas psicopatologÃas. AsÃ, estos déficits son muy propias del TDAH subtipo combinado. La originalidad del Stroop radica en el hecho de que la palabra coloreada suscita una respuesta verbal automática que requiere muchas de las mismas funciones neuropsicológicas necesarias para nombrar los colores. Además, la velocidad de ambas reacciones (leer palabras y nombrar colores) es tal, que la respuesta de leer palabras ocupa los canales neuropsicológicas, al mismo tiempo, que la respuesta de nombrar colores.Una variante, especialmente pensada para pacientes con diversas psicopatologÃas es el Stroop Emocional. En esta prueba las palabras son amenazantes o peligrosas, no neutras como en la versión clásica del stroop. Ha sido utilizado con diversas finalidades (ver, Ballesteros, Reales y Manga, 2000). La sencillez de los estÃmulos y su breve tiempo de administración permiten usar esta prueba en casos muy diversos (daños cerebrales, drogadicción, demencia senil, psicopatologÃa, estrés, etc), evaluando básicamente la interferencia cognitiva. Diversos estudios han demostrado que la capacidad de lectura simple y la de nombrar colores pueden verse alteradas en pacientes con daño cerebral, en concreto lesiones frontales y parietales posterior (Pujol, Vendrell, Deus, Junqué, Bello, Marti, Capdebila, 2001). Es un test que se ha mostrado sensible a la influencia de variables, como: educación, género, stress y a diversas dimensiones de la personalidad. Se ha demostrado que los procesos inhibitorios continúan en declive con la edad (Persad, Abeles, Zacks y Denburg, 2002).