La capacidad del ser humano de captar la cualidad de cada instante, y su correspondiente inserción en un orden dado por la competencia temporal (marco cronológico), y su correspondiente encuadre situativo (contexto), a través de la capacidad discriminativa le permite seleccionar información (comparando y contrastando) para crear respuestas nuevas, eficaces (adaptativas) y creativas.El proceso de comparación se da entre la nueva información ingresante y la antigua de pasadas actuaciones, y el modo específico en como han sido afrontadas. De este modo la persona puede captar sutiles diferencias pasado/presente, las cuales le permiten efectuar “reajustes” sobre su estilo de afrontamiento y posibilita una cadena de nuevos aprendizajes.