En nuestro país, la proporción de personas mayores ? 65 años o más-, en el total de la población, alcanza el 16-17%, dependiendo de las diferentes regiones, y siendo notablemente superior en el medio rural. Entre el 20-80% de estos ancianos van a sufrir algún trastorno psiquiátrico a lo largo de la vejez. En la mayoría de los casos, son los médicos de cabecera los facultativos que cubren sus necesidades. Para responder adecuadamente a esta demanda, el médico de primaria debería recibir una formación diferenciada a nivel biológico, psicológico y social.La modificación en las técnicas de la entrevista clínica y las exploraciones a los mayores, las dificultades en el diagnóstico y diagnóstico diferencial, la distinta respuesta a los tratamientos y sus efectos secundarios, intervenciones psicoterapéuticas y actuaciones sobre el medio familiar y social, así como la movilización de recursos sociosanitarios resultan fundamentales en el abordaje de estos pacientes. Para ayudar a los médicos de cabecera en la resolución de estos problemas, a partir de la experiencia adquirida a través de cursos de Psicogeriatría impartidos, se hacen unas sugerencias relativas a la formación y entrenamiento idóneos en este campo, en los que se combinen aspectos teóricos y resolución de casos prácticos, así como establecer una fluida comunicación entre ambos grupos de profesionales.