Aunque se le concede relativa importancia, el autoengaño es un fenómeno poco estudiado y -menos aún- trabajado, tanto por lo profesionales de la salud mental como de las adicciones. En los protocolos de deseabilidad, la escala de manejo de las impresiones (IM) representa una conocida categoría de medidas socialmente deseables dirigidas a la forma vulgar de disimulo conocida como fingir o mentir La escala del aumento del autoengaño (SDE) representa un prejuicio de favorabilidad inconsciente cercanamente relacionado con el narcisismo (Paulhus & John, 1998, 66 1025-1060). Las altas puntuaciones muestran una forma de mejora de uno mismo mejor descrita como un inflexible exceso de confianza semejante al narcisismo.Por ejemplo, continuamente pretenden ?saberlo todo?, incluso cuando se les pregunta por cosas que no es posible que conozcan. Por otra parte la escala específica de autoengaño empleada en el estudio explora los siguientes ámbitos: manipulación (influir sobre l os sentimientos y actitudes del otro en provecho propio), reiteración (repetir errores relacionados con el autoengaño), mecanismos de negación y no afrontamiento (invalidar una parte desagradable o no deseada de la información o de la experiencia vital como si no existiera, típica de sujetos adictos (Stephen Marmer , University of Callifornia, 2001) A una muestra de 142 adictos (71 varones y 71 mujeres) se les efectuó un estudio clínico utilizando el inventario de deseabilidad social de Paulhus 7 ª versión (BIDR- 7, 2004), los test de Marlowe- Crowne, MCSC (1960) el RD-16, (Schuessler, Hittle & Cardascia, 1978 ) y la escala de Autoengaño del TDS-100 de Sirvent y Moral. Se determinó la magnitud del autoengaño según valoración ciega interjueces (acuerdo del equipo interprofesional previa comprensión pormenorizada del fenómeno). Se presentan los resultados de dicho estudio.