En estos años de post-reforma psiquiátrica podemos constatar cómo una parte importante de personas afectadas por trastornos mentales graves se han beneficiado de los nuevos servicios de salud mental y sus programas de rehabilitación. Hay evidencias de que en esta población se reducen drásticamente el número de recaídas y de ingresos en Unidades de Hospitalización; sin embargo, muchas personas afectadas continúan experimentando las consecuencias catastróficas de su enfermedad debido al impacto de la soledad, la inactividad y la falta de recursos económicos entre otros indicadores de marginación.En este contexto, la terapia Ocupacional no debe ser un servicio por el que se procure ocupación a personas que acuden a dispositivos sanitarios o sociales. Como disciplina la terapia Ocupacional debe comprometerse en la consecución de técnicas y estrategias de intervención que · permitan a las personas afectadas por una enfermedad mental la consecución y mantenimiento de roles ocupacionales personalmente significativos y socialmente valorados; · potencien la creación de espacios ocupacionales, donde el paciente pueda experimentar el logro y la competencia personal; · favorezcan la colaboración con otras personas (afectados, profesionales, familiares) en la consecución de estas metas. El modelo De Ocupación Humana (MOHO) proporciona una marco teórico y de intervención que facilita la orientación y dinámica de este tipo de trabajo. En esta mesa redonda y foro de discusión podemos intercambiar documentación y experiencias de esta práctica profesional.