Para comprender la acción de un tipo específico de ácido graso en una enfermedad tan heterogénea y tan poco conocida, hay que partir de unas premisas; un conocimiento exhaustivo de la bioquímica de lípidos, y un conocimiento clínico con la mayor experiencia posible.Este trabajo nace con la limitación que supone carecer de la segunda premisa y, por tanto, no pretende ser más que un conjunto de sugerencias para que los psiquiatras que se enfrentan diariamente con esta terrible enfermedad puedan tener un arma terapéutica complementaria en los casos en los que estimen que puede ser eficaz.