Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) afectan de forma significativa la calidad de vida de las personas que las sufren debido a que son procesos crónicos, recurrentes y alteran el ritmo cotidiano de vida. Se ha podido determinar que la calidad de vida se afecta fundamentalmente durante los periodos de actividad de la enfermedad (fase sintomática) y menos en los periodos de remisión. Así mismo, son varios los factores psicológicos que están implicados en la calidad de vida de las personas con EII, tales como la ansiedad, la depresión, las estrategias de afrontamiento y el apoyo social, por lo cual es necesario prestarle atención a estos aspectos durante el proceso de intervención.