El paso del tiempo suele ser por lo general una experiencia dolorosa para quien advierte que está envejeciendo y le invita a reflexionar sobre cómo ha de vivir lo que le queda. Tiempo que, subjetivamente no coincide con el que marca el calendario y que los ancianos pueden valorar como: se ha pasado volando, la vida es muy corta, o por el contrario, que sobra, que no pasa más, que hay que matar el tiempo. ¿Quién soy ahora? ¿Qué hice con mi