La expresión tratamiento fútil ha adquirido en los últimos 25 años un significado específico en la bibliografía médica, como aquel tratamiento que es ineficaz, y que por tanto el médico debería, suspender (o no iniciar) aun en contra del parecer del paciente o de sus familiares. La delimitación concreta del término dio lugar en ámbito anglosajón, sobre todo en la década de 1990, al llamado “de