Como se aborda desde el enfoque del ciclo vital y la teoría de la actividad, la participación se convierte en un elemento clave para el tan pretendido envejecimiento activo de las personas. Este factor juega un papel fundamental tanto a nivel teórico como de las estrategias de acción que sitúa la necesidad de abordar la realidad del ser humano más allá de la etapa laboral.Así pues los programas universitarios de mayores se convierten en un recurso que permite a los mayores no solo mantener su mente activa sino el desempeño de nuevos u olvidados roles como es el de aprendiz. A su vez el contexto universitario permite a los mayores acceder a nuevos vínculos emocionales, redes y escenarios sociales. De esta manera la participación en diferentes redes y escenarios permite a las personas mayores mejorar su calidad de vida.