El internamiento psiquiátrico, sea de carácter voluntario o no para el sujeto al que se le aplica, supone una limitación en la libertad de la persona.Esta restricción temporal en ocasiones puede formar parte de un plan terapéutico más amplio, o bien constituir un tratamiento en sí mismo, encaminado a la prevención de conductas de peligrosidad para el paciente o para terceras personas.