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Última actualización web: 19/01/2022

Cronotipo de los trabajadores del servicio de urgencias de un hospital general. Relación con ansiedad y depresión.

Autor/autores: Francisco Rosagro Escámez
Fecha Publicación: 01/03/2009
Área temática: Psiquiatría general .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Introducción: Se han determinado distintos tipos de sujetos, en función de las preferencias individuales sobre los periodos temporales para la realización de distintas actividades, denominándose estos ?cronotipos?. Dichos cronotipos se han relacionado en la literatura científica con múltiples características personales (ritmos fisiológicos, edad, hábitos de consumo de sustancias estimulantes, satisfacción en el trabajo, personalidad, etc?). Objetivo: Teniendo en cuenta distintas variables individuales, laborales y características del sistema de turnos, relacionadas con el sueño, salud y vida socio-familiar, analizar la prevalencia de los distintos cronotipos en el personal del servicio de urgencias de un hospital general, así como su relación con indicadores de salud física, ansiedad y depresión. Material y métodos: Se utilizó un cuestionario autoadministrado que recogía edad, sexo, práctica regular de ejercicio, puesto de trabajo, antigüedad, estado civil, trabajo a turnos de la pareja, hijos, sistema de turnos, síntomas físicos, consumo de excitantes, y satisfacción en el trabajo y con el tiempo libre.

También se incluían el cuestionario de matutinidad-vespertinidad de Adan y Almirall y el cuestionario de depresión-ansiedad de Goldberg. La muestra estaba compuesta por 64 sujetos pertenecientes al servico de urgencias del hospital General Reina Sofía de Murcia (41 mujeres, 23 hombres) con una media de edad de 40. 14 (SD=7. 44) distribuidos en distintos puestos de trabajo (Personal de admisión 9, Celadores 16, Auxiliares 8, Enfermería 13, Médicos 18). Resultados: En nuestra muestra, encontramos un predominio del cronotipo indiferenciado (75%), si bien un 23. 4% correspondía a sujetos de cronotipo matutino y había una clara tendencia a la matutinidad en el conjunto de la muestra, puntuación media de 35. 25 (SD=5. 15) estableciéndose el corte del cronotipo matutino en 40. Así mismo se establece una correlación estadísticamente significativa (p<0. 05) entre la edad y un menor número de turnos nocturnos, y (p<0. 001) entre mayor matutinidad y menor ansiedad y depresión. Conclusiones: El personal de urgencias presentaba un cronotipo tendente a la matutinidad, estando esta característica ligada de forma independiente a menores puntuaciones en ansiedad y depresión, no encontrándose relación con el tipo de turnicidad, síntomas físicos, consumo de excitantes ni calidad del sueño. Un claro predomino de sujetos con cronotipo tendente a la matutinidad junto con una posible relación entre dicho cronotipo y una mejor tolerancia a un trabajo altamente estresante y con turnos, podría estar en conflicto con hallazgos previos que hacían pensar en una mejor adaptación a los turnos rotatorios de los cronotipos vespertinos, precisándose más estudios que aclaren esta relación.

Palabras clave: cronotipo, ansiedad

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CRONOTIPO DE LOS TRABAJADORES DEL SERVICIO DE URGENCIAS
DE UN hospital GENERAL. RELACIÓN CON ansiedad Y DEPRESIÓN.

Francisco Rosagro Escamez (1), Félix Luis Crespo Ramos (1), Elisa Egea Cánovas (1),
Virginia Dones Luengo (1), Rosario Consuegra Sánchez (2), Pedro Pozo Navarro (3).
(1) Residentes de psiquiatría de la UDIF de Salud Mental de la Región de Murcia.
H. General Universitario "Reina Sofía", Murcia.
(2) Adjunta de psiquiatría en el H. Psiquiátrico "Román Alberca", El Palmar
(Murcia).
(3) Jefe del Servicio de psiquiatría del H. General Universitario "Reina Sofía",
Murcia.

ABSTRACT:
Introducción:
Se han determinado distintos tipos de sujetos, en función de las preferencias individuales sobre
los periodos temporales para la realización de distintas actividades, denominándose estos
"cronotipos". Dichos cronotipos se han relacionado en la literatura científica con múltiples
características personales (ritmos fisiológicos, edad, hábitos de consumo de sustancias
estimulantes, satisfacción en el trabajo, personalidad, etc. . . ).
Objetivo:
Teniendo en cuenta distintas variables individuales, laborales y características del sistema de
turnos, relacionadas con el sueño, salud y vida socio-familiar, analizar la prevalencia de los
distintos cronotipos en el personal del servicio de urgencias de un hospital general, así como su
relación con indicadores de salud física, ansiedad y depresión.
Material y métodos:
Se utilizó un cuestionario autoadministrado que recogía edad, sexo, práctica regular de ejercicio,
puesto de trabajo, antigüedad, estado civil, trabajo a turnos de la pareja, hijos, sistema de turnos,
síntomas físicos, consumo de excitantes, y satisfacción en el trabajo y con el tiempo libre.
También se incluían el cuestionario de matutinidad-vespertinidad de Adan y Almirall y el
cuestionario de depresión-ansiedad de Goldberg.
La muestra estaba compuesta por 64 sujetos pertenecientes al servico de urgencias del Hospital
General Reina Sofía de Murcia (41 mujeres, 23 hombres) con una media de edad de 40. 14
(SD=7. 44) distribuidos en distintos puestos de trabajo (Personal de admisión 9, Celadores 16,
Auxiliares 8, Enfermería 13, Médicos 18).
Resultados:
En nuestra muestra, encontramos un predominio del cronotipo indiferenciado (75%), si bien un
23. 4% correspondía a sujetos de cronotipo matutino y había una clara tendencia a la matutinidad
en el conjunto de la muestra, puntuación media de 35. 25 (SD=5. 15) estableciéndose el corte del
cronotipo matutino en 40.
Así mismo se establece una correlación estadísticamente significativa (p<0. 05) entre la edad y un
menor número de turnos nocturnos, y (p<0. 001) entre mayor matutinidad y menor ansiedad y
depresión.
Conclusiones:
El personal de urgencias presentaba un cronotipo tendente a la matutinidad, estando esta
característica ligada de forma independiente a menores puntuaciones en ansiedad y depresión, no
encontrándose relación con el tipo de turnicidad, síntomas físicos, consumo de excitantes ni
calidad del sueño.
Un claro predomino de sujetos con cronotipo tendente a la matutinidad junto con una posible
relación entre dicho cronotipo y una mejor tolerancia a un trabajo altamente estresante y con
turnos, podría estar en conflicto con hallazgos previos que hacían pensar en una mejor
adaptación a los turnos rotatorios de los cronotipos vespertinos, precisándose más estudios que
aclaren esta relación.

INTRODUCCIÓN
Una de las características del comportamiento humano es su variabilidad. El organismo
humano experimenta fluctuaciones en la mayor parte de sus funciones fisiológicas y
psicológicas. Estas fluctuaciones se manifiestan en diferentes ritmos, tanto fisiológicos
como psicológicos, que son diferentes según el día, el mes o el año. La Cronobiología
se centra en el análisis de los ritmos biológicos y la Cronopsicología en el estudio de los
ritmos psicológicos. Se han establecido tres tipos de sujetos o "cronotipos": el
"cronotipo" matutino, el "cronotipo" vespertino y el "cronotipo" indiferenciado, según
las diferencias individuales en la preferencia temporal por realizar las actividades
diarias. Las personas matutinas prefieren realizar sus actividades durante la mañana,
mientras que las personas vespertinas prefieren la tarde. Las personas "intermedias" no
muestran una clara preferencia por la mañana o por la tarde.
La investigación sobre la tipología circadiana tiene importantes aplicaciones prácticas
en ámbitos como el diseño de horarios laborales, rendimiento deportivo y el desempeño
escolar. El desajuste entre la orientación de la persona y los horarios de su entorno,
puede producir o incrementar el riesgo de problemas psicológicos y psicosomáticos.
Según estudios, las personas vespertinas muestran dificultades de afrontamiento del
entorno y de las demandas sociales, así como un mayor nivel de estrés percibido, siendo
la hipótesis de estos estudios que las personas vespertinas muestran un desajuste con
respecto a las actividades laborales y sociales que se desarrollan principalmente por la
mañana, lo que supone un mayor nivel de estrés y mayor riesgo de padecer problemas
cardiovasculares.
Como hemos dicho, en Cronobiología, un aspecto de las diferencias individuales
especialmente relevante, es el estudio de la preferencia subjetiva hacia la matutinidad o
vespertinidad. Horne y Östberg (1) realizaron una valoración del cuestionario creado
por Öquist para su utilización en lengua inglesa (CMV), adaptándolo a las diferencias
culturales existentes: Este se componía de 19 ítems referentes a las horas de acostarse y
levantarse, los intervalos horarios preferidos para realizar actividades físicas e
intelectuales, así como la alerta subjetiva a distintos momentos del día. Los sujetos se
clasifican de mayor a menor puntuación en matutinos (M-tipos), intermedios o ningún
tipo (N-tipos) y vespertinos (V-tipos). En distintos países se ha adaptado y/o
estandarizado el cuestionario. Posey y Ford lo validaron en USA. Mecacci y Zani (2) en
Italia; Ishihara, Miyasita, Inugami, Fukuda, Yamakazi y Miyata (3) realizaron la versión
japonesas; Benedito-Silva, Menna-Berrto, Cipolla-Neto, Marques y Tenreiro (4) la
portuguesa y Adan y Almirall la versión española (5) (6).
Para el estudio concreto de los cambios de turno laboral se han elaborado otros
cuestionarios alternativos, ya que el CMV no detecta diferencias interindividuales en
estas muestras.
La utilización del CMV de Horne y Östberg (1) en la investigación de ritmos
biológicos, de rendimiento y de adaptación laboral ha presentado resultados
diferenciales relevantes (7).
Respecto a los hábitos, los M-tipos se acuestan y levantan significativamente antes que
los V-tipos (1) (2) (8) (9) los V-tipos presentan mayor ingestión de cafeína, alcohol y
consumo de cigarrillos (3). Matutinos y vespertinos no presentan diferencias en las
posiciones de fase en el ciclo sueño-vigilia pero si en su regularidad y valores de

dispersión. Los M-tipos muestran menor dispersión, mientras que los V-tipos son más
flexibles y presentan mayores latencias de sueño -que a su vez sobreestiman- y de
movimientos oculares rápidos. Respecto a la alerta subjetiva, los M-tipo muestran un
avance de fase y una tendencia a disminuir más pronto, aunque estas diferencias no se
corresponden plenamente con los registros objetivos de rendimiento. Kerkhof (8) en su
revisión, concluye que el pico máximo de temperatura viene mediatizado por el patrón
de sueño y la clasificación en la dimensión de matutinidad, de la hora de alerta. Así
mismo, se han hecho estudios sobre el bostezo en los diferentes cronotipos llegando a la
conclusión de que los sujetos vespertinos bostezan más frecuentemente que los
matutinos, en particular durante las horas de la mañana, disminuyendo la frecuencia de
los bostezos durante el día hasta el nivel mínimo al principio de la noche, y a partir de
ahí vuelven a aumentar. Sin embargo, en los matutinos, disminuyen los bostezos
durante el día y aumentan por la noche. En ambos cronotipos aumentan los bostezos
progresivamente en las horas que preceden a acostarse aunque después de dormir hay
un aumento bastante constante de bostezos en los sujetos vespertinos y se reduce la
frecuencia de bostezos en los matutinos.
El estudio de la influencia de la edad en la dimensión de matutinidad, presenta una
elevada correlación en la mayoría de trabajos (2) (10). A mayor edad mas disposición
hacia puntuaciones de matutinidad. Se han hecho múltiples estudios en los que la edad
es uno de los factores más citados que disminuyen la salud de los trabajadores a turnos.
Los trabajadores a turnos mayores de 40-45 años parecen dormir peor después de los
turnos de noche, pero no de los de mañana, en cambio, la somnolencia tras sucesivos
turnos de noche desciende con la edad. La habilidad de los trabajadores a turnos más
mayores para resistir la falta de sueño aguda parece ser incluso mejor que en los más
jóvenes. Las razones pueden relacionarse con cambios en los ritmos circadianos y con la
disminución de las necesidades de sueño con la edad. Por otra parte también se ha visto
que la buena forma física, un ejercicio moderado incrementa la longitud del sueño y las
alertas nocturnas, aunque no se ha demostrado que esto pueda ajustar el ritmo
circadiano del trabajo de noche. Las conclusiones a las que se han llegado son que los
turnos de noche continuos deberían ser voluntarios en trabajadores a partir de los 40
años y que el ejercicio físico moderado unas horas antes de dormir es recomendable.
En cambio, los resultados de las investigaciones que contemplan la variable sexo son
espúreos e inconsistentes (8), esta variable no parece ser relevante. Sin embargo, según
algunos estudios las mujeres son más matutinas en cuanto a expresión de sus ritmos que
los varones. Asimismo las personas con hijos viviendo en casa son más matutinas que
vespertinas.
El horario laboral ha sido poco estudiado, Mecacci y Zani (2) contemplaron una
muestra de estudiantes y otra de trabajadores diurnos -sin especificar su horario laboral-,
y hallaron las puntuaciones de estos últimos significativamente orientadas hacia la
matutinidad. Adan y Almirall introdujeron distintos grupos de sujetos de horarios
estables laborales, hallando una gradación de éstos a lo largo de la dimensión de
matutinidad. Se han realizado varios estudios sobre este tema. Uno de ellos habla sobre
residentes que trabajan a turnos en Urgencias, sobre su tolerancia y dependencia a
este sistema de trabajo. Respecto a la preferencia se vio que el 73% preferían trabajar 8
o 10 horas y sólo un 21% preferían turnos de 12 horas. En cuanto a la tolerancia se
señaló que no fue nada buena en un 2%, no muy buena en un 14%, en un 70% bastante

buena y un 14% muy buena. La preferencia nocturna de los residentes de urgencias,
unida a la habilidad para vencer la somnolencia, la flexibilidad de sueño, la edad más
joven y el no tener hijos en casa, fueron asociados a una mejor tolerancia al sistema de
turnos. Como conclusión se llegó a que en general los residentes de medicina toleran
bien los sistemas a turnos y prefieren el sistema de 8 o 10 horas de trabajo al de 12
horas. En otro estudio realizado a enfermeros a turnos y sus parejas, en el que se
valoraron una serie de factores, sueño-fatiga, salud-estrés, vida social-familiar, se ha
visto que los trabajadores y sus parejas son congruentes en las percepciones del impacto
del trabajo a turnos. Los trabajadores experimentan más problemas en salud-estrés, vida
social-familiar en el turno de tarde, menos problemas en sueño-fatiga y salud-estrés en
el turno de noche, relacionado con mayor flexibilidad en el sueño, y más problemas en
salud-fatiga en el turno de mañana. Medidas sociales más que biológicas son mejores
predictores de las alteraciones personales de los trabajadores a turnos. La manera en la
que la pareja entiende las alteraciones producidas por el trabajo a turnos, y la propia
sensación de la alteración de la vida personal del trabajador a turnos es fundamental a la
hora de afrontar y predecir la tolerancia a esta situación. Además, se han realizado otros
estudios, uno en concreto buscaba las diferencias individuales correlacionadas entre
los trabajos a turnos y los trabajos de noche, en total estudia una muestra de 320
trabajadores de televisión en turnos nocturnos y diurnos que completan un cuestionario
psicológico que mide el autoestima, la satisfacción en el trabajo, el bienestar, y las
correlaciones psicológicas entre los trabajadores de noche en una cadena de televisión.
Su propósito es establecer una correlación entre los trabajadores de día y de noche, el
bienestar psicológico, locus de control, y ajustar los turnos en los dos grupos de
profesionales. Los participantes fueron creativos y periodistas que trabajaban en la
producción de noticias para una cadena de televisión. Como conclusión habla de que los
trabajadores nocturnos presentaban menor satisfacción en el trabajo, en particular
satisfacción intrínseca y actitudes hacia las condiciones físicas, en comparación a los
que trabajan de día. Sin embargo, no había diferencias en cuanto al bienestar
psicológico, autoestima y locus de control. Asimismo los periodistas presentaban un
locus interno de control más alto (eventos ocurren como efecto de sus propias acciones)
durante el trabajo nocturno mientras que en los creativos tenían un mayor locus externo
(eventos como resultado del azar, el destino, la suerte o el poder de otros) y mostraban
menor satisfacción en el trabajo que los periodistas, especialmente por la noche.
Otro aspecto de las diferencias individuales que ha aportado resultados relevantes es el
estudio de las dimensiones de personalidad (cuestionario EPQ de Eysenck y Eysenck).
La tipología circadiana es considerada una variable de personalidad. Matutinos y
Vespertinos se diferencian fundamentalmente por el estilo cognitivo que utilizan para
obtener y transformar la información del entorno: las personas matutinas prefieren la
información concreta que asimilan a esquemas de conocimiento previos mientras que
las vespertinas prefieren la información simbólica que acomodan con esquemas de
conocimiento nuevos y originales. Los estudios que tratan de relacionar matutinidad y
dimensiones de personalidad, aportan resultados no concluyentes. Existen
investigaciones que apuntan que los M-tipos tienden a ser más introvertidos y estables
(11). Kerkhof (8), matiza que la dimensión de extroversión es menos relevante que el
factor de matutinidad para discriminar individuos en términos de su ritmicidad
circadiana. Pero ambas dimensiones no parecen totalmente independientes.
El objetivo del presente trabajo es estandarizar en los trabajadores a turnos de las
urgencias de un hospital la escala del cuestionario de matutinidad-vespertinidad de

Adan y Almirall. Se valoran asimismo, las diferencias en la puntuación total de
matutinidad teniendo en cuenta las distintas variables: individuales, laborales y
características del sistema de turnos, relacionadas con el sueño, salud y vida sociofamiliar.
tolerancia A LOS TURNOS
El trabajo en un sistema de turnos influye negativamente en la salud. Sin embargo, no
todas las personas expuestas a un mismo sistema de turnos responden igual. El grado de
tolerancia a los turnos de trabajo varía considerablemente en función de variables
individuales, familiares, sociales, laborales y, lógicamente, de variables relacionadas
con el propio sistema de turnos.
Factores que influyen en la tolerancia al trabajo por turnos)
* Características individuales
Edad. Sexo. Ejercicio físico. Años de trabajo en un sistema de turnos. Rasgos de
personalidad (introversión-extraversión, neuroticismo).
* Estructura circadiana.
Cronotipos (matutinidad-vespertinidad).
* Hábitos de alimentación y de sueño.
* Características familiares
Estado marital. Número y edad de los hijos. Nivel socioeconómico. Trabajo por turnos
de la pareja. Actitudes familiares.
* Características sociales
Mercado laboral. Tradición del trabajo por turnos en la comunidad. Actividades de
ocio. apoyo social, Actitudes de la comunidad.
* Características laborales
Sector laboral. Horas de trabajo. ambiente de trabajo. Características del puesto
desempeñado. Nivel de ingresos. Cualificación. Satisfacción con el trabajo.
Oportunidad para el desarrollo de la carrera. Relaciones humanas.
* Características de los turnos
Turnos continuos o semicontinuos. Turnos rotativos o permanentes. Dirección de la
rotación (hacia delante o hacia atrás). Duración del ciclo de turnos. Número de noches
consecutivas. Número de noches por año. Fines de semana libres por cada ciclo de
turnos. Horario del comienzo y del final del turno.
Desde una perspectiva individual, algunos estudios señalan que los trabajadores de
mayor edad y las mujeres son las que sufren con más frecuencia las repercusiones
negativas debidas a los turnos laborales (12) (13). De hecho, en el caso concreto de las
mujeres se ha encontrado una mayor frecuencia de alteraciones del ciclo menstrual, de
abortos y de partos prematuros, así como menores tasas de embarazos (14).
En relación con las variables de personalidad son muy pocos los estudios llevados a
cabo, por lo que se carece de conclusiones sólidas. No obstante, parece que las personas
con un alto grado de introversión y de neuroticismo tienen mayores repercusiones
negativas cuando trabajan en un sistema de turnos (15) (16).
Por otra parte, también se ha estudiado la relación existente entre los cronotipos más
extremos (matutinos y vespertinos) y la tolerancia al trabajo por turnos. Ambos
presentan un rendimiento laboral diferente en función del horario de trabajo (17). El

cronotipo matutino se refiere a aquellas personas que presentan un rendimiento
sensiblemente mejor en los primeros momentos del día (por la mañana) y peor en los
últimos (al atardecer). Habitualmente, muestran una preferencia por irse temprano a la
cama y levantarse pronto por la mañana. En el otro extremo del continuo se encuentra el
cronotipo vespertino. Este hace referencia a aquellas personas que realizan una mejor
ejecución de las tareas en los últimos momentos del día y peor en los primeros. Este tipo
de sujetos prefiere irse tarde a la cama y, en consecuencia, levantarse también tarde al
día siguiente. Todo ello lleva a que los tipos matutinos tengan mayores dificultades a la
hora de afrontar el turno de noche, mientras que a los tipos vespertinos les cuesta
mucho más el turno de mañana. En esta misma línea, son varios los estudios que
señalan la existencia de un mayor número de consecuencias negativas entre las
personas con un cronotipo matutino sometidas a un turno rotativo con ciclo nocturno.
Por ello, se ha hipotetizado que los pertenecientes al tipo vespertino se adaptarían
mejor al trabajo por turnos rotativos. No obstante, es necesario un mayor número de
investigaciones sobre este tema (18).
Desde una perspectiva familiar, hay también una serie de variables que dificultan la
adaptación al trabajo por turnos. Entre los principales factores encontrados destacan,
entre otros, la ausencia de una pareja que apoye al trabajador y el hecho de tener hijos,
con el aumento asociado de las obligaciones domésticas.
Por último, en relación con las características de los turnos, cada vez hay una mayor
evidencia empírica que demuestra que no todos los sistemas de rotación provocan las
mismas consecuencias sobre el sueño de las personas afectadas. En este sentido, un tipo
de horario que parece especialmente negativo para la salud es el que plantea cambios de
turno breves (2-3 días) y frecuentes de diario a nocturno. Este sistema exige un estado
de continua adaptación del organismo al horario de trabajo. Algunos autores señalan
incluso que lo más adecuado sería mantener durante espacios de tres semanas el mismo
horario laboral. . Asimismo, diversos estudios muestran que la rotación hacia atrás (del
turno de mañana al de noche y de éste al de tarde) conlleva más dificultades de
adaptación que la rotación hacia delante (del turno de mañana al de tarde y de éste al de
noche). Esta última provoca un mejor ajuste circadiano de los trabajadores y una
disminución de las consecuencias sobre la salud En cualquier caso, el estudio de las
variables que influyen en el grado de adaptación al trabajo por turnos resulta
fundamental para disminuir los riesgos observados en esta población laboral.

Fig. 1: Variables que intervienen en el trabajo a turnos
MÉTODO
Participantes
La muestra estaba compuesta por 64 sujetos pertenecientes al servico de urgencias del
hospital General Reina Sofía de Murcia (41 mujeres, 23 hombres) con una media de
edad de 40. 14 (SD=7. 44) distribuidos en distintos puestos de trabajo (Personal de
admisión 9, Celadores 16, Auxiliares 8, Enfermería 13, Médicos 18).
Todas las personas participaron en el estudio voluntariamente y los únicos datos que
debían adjuntar eran (VARIABLES): edad, sexo, estado civil, nivel de estudios y
horario laboral. No hubo límite de tiempo para la cumplimentación del cuestionario.
Se tuvo en cuenta la antigüedad en el puesto laboral de cada uno de los sujetos.
Instrumentos
escala compuesta de matutinidad, formada por 13 ítems. La puntuación total varía
desde 13 (extremadamente vespertinos) hasta 55 (extremadamente matutinos).
Considerando los criterios más restrictivos (percentil 10 y 90), los sujetos vespertinos
tienen una puntuación de 21 o menos y los matutinos de 40 o más.
Procedimiento y análisis de los datos
El procedimiento de evaluación consistió en la aplicación de la escala en sesiones de X
hora en horario de mañana y tarde a lo largo de 3 meses (noviembre 2007- enero 2008).
Se realizó garantizando el anonimato de los participantes y cumpliendo las normas
deontológicas.
RESULTADOS
En nuestra muestra, encontramos un predominio del cronotipo indiferenciado (75%), si
bien un 23. 4% correspondía a sujetos de cronotipo matutino y había una clara tendencia
a la matutinidad en el conjunto de la muestra, puntuación media de 35. 25 (SD=5. 15)
estableciéndose el corte del cronotipo matutino en 40.
Así mismo se establece una correlación estadísticamente significativa (p<0. 05) entre la
edad y un menor número de turnos nocturnos, y (p<0. 001) entre mayor matutinidad y
menor ansiedad y depresión.
COCLUSIÓN Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
El personal de urgencias presentaba un cronotipo tendente a la matutinidad, estando esta
característica ligada de forma independiente a menores puntuaciones en ansiedad y
depresión, no encontrándose relación con el tipo de turnicidad, síntomas físicos,
consumo de excitantes ni calidad del sueño.
Un claro predomino de sujetos con cronotipo tendente a la matutinidad junto con una
posible relación entre dicho cronotipo y una mejor tolerancia a un trabajo altamente
estresante y con turnos, podría estar en conflicto con hallazgos previos que hacían

pensar en una mejor adaptación a los turnos rotatorios de los cronotipos vespertinos,
precisándose más estudios que aclaren esta relación.
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