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Aportaciones al concepto de Psicosomática en el S.XXI desde la Psicología

Autor/autores: Esther Rodríguez Díaz
Fecha Publicación:
Área temática: Nuevas tecnologías en psiquiatría/psicología .
Tipo de trabajo:  Comunicación

Psicóloga Sanitaria. Centro Médico Psicosomático. Sevilla.

RESUMEN

Actualmente se observa en la práctica clínica que existen muchos pacientes en los que los síntomas con los que se manifiesta su enfermedad, son más bien, reflejo de un sufrimiento psíquico, emocional, depresivo, ansioso, etc. , en vez de ser puramente producidos por causas físicas. Desde la psicología se puede entender que el término psicosomático se emplea para dar significado a aquellos síntomas somáticos sin explicación médica que presenta una persona que sufre. Y a partir del paradigma Psicosomático, el psicólogo puede estudiar los factores psicológicos subyacentes que etiológicamente pueden estar dando lugar a la enfermedad física que padece. Escucha activa, alianza terapéutica, confianza, interés, empatía, diagnóstico, explicación y seguimiento personalizado, educación y autonomía del paciente, son algunas de las aportaciones que la psicología puede hacer a la Psicosomática. Además, la experiencia clínica centra el foco en la relación interprofesional de ayuda al paciente, que desde una visión holística centrada en la persona enferma resulta más efectiva, en comparación con el modelo medico anterior, el cual se basaba únicamente en causas-efectos. Desde esta perspectiva, tener en cuenta las relaciones del paciente, es decir la influencia de su entorno (familia, trabajo, situaciones vividas…), encontrar el significado del síntoma, la función que tiene la dolencia que manifiesta y educarlo en salud haciéndolo responsable de su curación es lo que desde la Psicosomática hace realmente importante a la hora de llevar a cabo un tratamiento personalizado e integral.

Palabras clave: Psicología, Psicosomática, paradigma, perspectiva, persona, integral


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APORTACIONES AL CONCEPTO DE PSICOSOMÁTICA EN EL S. XXI DESDE LA PSICOLOGÍA
Esther Rodríguez Díaz. Centro Médico psicosomático. Sevilla.
estherrodriguezdiaz@gmail. com

La psicología posee un papel muy importante en el origen y tratamiento de las enfermedades.
De hecho, los síntomas con los que se manifiesta una enfermedad, se podría decir que pueden
ser más bien el reflejo de un sufrimiento psíquico, en vez de ser puramente producidos por
causas físicas. La mayor parte de las condiciones físicas tienen un componente psicológico que
se le atribuye.
A partir de la psicología se puede llegar al término Psicosomática para enriquecer la valoración
de una enfermedad y dar significado a aquellos síntomas somáticos sin explicación médica que
presenta una persona que sufre. Es entonces, a partir del paradigma psicosomático, desde el
cual el psicólogo puede estudiar los factores psicológicos subyacentes que etiológicamente
pueden estar dando lugar a la enfermedad física que padece. Estas reacciones psicosomáticas
suelen estar relacionadas con problemas neurológicos, cardíacos, digestivos, dolor, cansancio,
angustia, etc.
De este modo, los trastornos psicosomáticos son generalmente descritos como lesiones
orgánicas de origen psicológico, es decir, síntomas físicos que se suponen producto de un
padecimiento mental. Involucrando estas enfermedades a la mente y el cuerpo. Ya el Dr. Luis
Chiozza, médico psicoanalista argentino, especialmente conocido por sus investigaciones sobre
medicina psicosomática, defiende esta concepción describiendo en todos sus estudios que mente
y cuerpo se encuentran indisolublemente ligados, es decir, lo psíquico trasciende en el cuerpo
fisiológico del mismo modo que lo somático tiene secuelas en la mente. Para él, la mayoría de
las enfermedades son psicosomáticas (Chiozza, 2008).
No obstante, el concepto de medicina psicosomática, aún hoy se considera ambiguo,
probablemente, de la identificación de la medicina psicosomática con algunos de los marcos
teóricos y/o métodos de investigación particulares de entre los que han formado parte de su
evolución histórica, la cual ha dado lugar a importantes malentendidos sobre su definición y sus
objetivos (Berrocal, 2016).
En 1977 Engel ya postuló la necesidad de un modelo médico holístico ­modelo biopsicosocial­
como respuesta al modelo biomédico dominante en las sociedades industrializadas de mediados
del siglo XX. Este modelo centrado en la persona incorpora al paciente como sujeto ­no mero
objeto­ del proceso asistencial, permitiendo a los pacientes expresar sus preocupaciones más
importantes e implicándolos en la confección de su plan de abordaje y tratamiento (Borrell,
2002).
Una de las escuelas que actualmente defiende el concepto de medicina psicosomática desde las
distintas disciplinas de la salud es la escuela Andaluza (Sociedad Andaluza de Medicina
Psicosomática), liderada por el Dr. Manuel Álvarez Romero, Médico Internista experto en
Psicosomática, desde 1998. Para este grupo andaluz, la medicina psicosomática es un modo de
hacer Medicina, que implica un enfoque bio-psico-socio-eco-espiritual, del enfermar de cada
paciente, ya que tiene en cuenta, no solo las molestias físicas, sino también los factores
psicológicos y ambientales que, interrelacionados entre sí, rodean al ser humano. Su objetivo es
alcanzar la comprensión unitaria de la persona, para lograr una optimización terapéutica.
Se considera que existen muchos pacientes en los que los síntomas con los que se manifiesta
su enfermedad, son más bien, reflejo de un sufrimiento emocional, depresivo, ansioso, etc. , en
vez de ser solo por causas físicas. Esto es realmente importante a la hora de llevar a cabo un
tratamiento personalizado e integral.
Tanto es así que, la literatura relaciona bastante el estrés con los síntomas psicosomáticos,
defendiendo que la mayoría de los trastornos psicosomáticos son causados por el estrés
emocional. Incluso la Real Academia Española define el estrés como la "tensión provocada por
situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces
graves" (Real Academia Española, 2017).
A partir de lo expuesto, debido a que la enfermedad no es fundamentalmente orgánica, sino que
está influenciada por el estado emocional de la persona, entendemos que el psicólogo debe
buscar un equilibrio de tratamiento físico y emocional del paciente. De este modo, la Psicología
aportará a la Psicosomática técnicas y estrategias que permitan empoderar al paciente que sufre
haciéndolo responsable de su curación.
Desde una perspectiva psicosomática, los psicólogos tienen en cuenta las relaciones del paciente,
es decir la influencia de su entorno (familia, trabajo, situaciones vividas. . . ), indagan en el
significado del síntoma e interpretan la función que tiene la dolencia que manifiestan, con el fin
de realizar cambios en el estilo de vida de los pacientes y tratando las alteraciones psicológicas
asociadas mediante una psicoterapia.
Teniendo en cuenta la importancia de la familia, se plantea un abordaje sistémico, que pasa de
concepciones de causalidad lineal a constructos enmarcados en realidades de causalidad circular.
Las diferentes escuelas de terapia de familia intervendrían sobre el fenómeno psicosomático a
través cinco orientaciones: estructural, transgeneracional, estratégico, facilitador y narrativo
(Gómez, 2012).
Francisco Gómez Holgado (2012) propone en su publicación en Cuadernos de Salud Mental del
12, un Protocolo de tratamiento psicoterapéutico sistémico en niños, adolescentes y familias con
trastornos psicosomáticos:

fase 1. Sesiones 0-4: acomodación y evaluación
Objetivos
análisis de la derivación médica/psicológica.
Presentación de la psicoterapia: encuadre,
clínico y modelo.

Esclarecer el motivo de consulta.

Establecer coordinación multidisciplinar.
Crear alianza terapéutica.

Técnicas
-Equipo reflexivo.
Capacidad de maniobra del terapeuta.
Introducción (pag. 130).
psicoeducación (pag. 79).
Comienzo del juego (pag. 117).
Capacidad de maniobra (pag. 100).

-Intervención diagnóstica estratégica (pag. 118).
lenguaje presuposicional (pag. 131).
Tarea de la primera sesión (pag. 137).
Contacto telemático con profesionales.
Reunión con profesionales (1 mes).
Enfoque de utilización (pag. 129).
Transparencia (pag. 148).
Confirmación (pag. 78).
Rastreo (pag. 79).
Calcado (pag. 117).
lenguaje presuposicional (pag. 131).
Redefinición del síntoma (pag. 107).
Redefinición de la situación (pag. 120).
No apresurarse (pag. 112).
Los peligros de la mejoría (pag. 113).
Conversación exteriorizadora (pag. 140).

Conocer la organización y estructura del sistema familiar.
Conocer la mitología y narrativa del sistema
familiar.

-Evaluar el ciclo vital de la familia, del paciente
identificado y de la pareja (de padres).

Exploración de las familias de origen.
Detectar patrones de comunicación patológicos. diagnóstico de las soluciones intentadas
ineficaces.
Plantear objetivos terapéuticos y el orden de los mismos.
Evaluación psicométrica (pre).

genograma (pag. 92).
Mapa estructural (pag. 79).
Esculturas (pag. 89)
Preguntas conversacionales (pag. 138).
Postura del cliente/familia (pag. 104).
Calcado (pag. 117).
Preguntas conversacionales (pag. 138).
Preguntas de influencia relativa (pag. 144).
entrevista no estructurada.
Preguntas conversacionales (pag. 138).
genograma (pag. 92).
Preguntas conversacionales (pag. 138).
Escenificación (pag. 81).
entrevista estratégica de las 6 W (pag. 103).
Diálogo estratégico (pag. 118).
Intervención diagnóstica estratégica (pag. 118).
lenguaje presuposicional (pag. 131).
Esquema de las doce puertas (pag. 132).
Pregunta del milagro (pag. 135).
Bola de cristal (pag. 136).
Intervención diagnóstica estratégica (pag. 118).
Preguntas escalares (pag. 75).
Preguntas de influencia relativa (pag. 144).

- FES, TAS, etc (anexos).

fase 2. Sesiones 5-8: Reestructuración e intervención
Objetivos

Técnicas
- Enfoque (pag. 82).
Dotar al síntoma "psicosomático" de significado - Complementariedad (pag. 86).
relacional.
- Esculturas (pag. 89).
- Redefinición del síntoma (pag. 107).
- Conversación exteriorizadora (pag. 140).
bloqueo de las paradojas disfuncionales.

Modificación de la estructura familiar.
Crear patrones de comunicación directa.

-Metáfora de la hormiga y el ciempiés (pag. 56).
Metáfora del gato y del saco (pag. 57).
Redefinición del síntoma (pag. 109).
Redefinición de la situación (pag. 120).
Exposición más fracaso (pag. 109).
No apresurarse (pag. 112).
Los peligros de la mejoría (pag. 113).
Cambio de dirección (pag. 113).
Cómo empeorar el problema (pag. 114).
Reestructuración del apoyo social (pag. 121).
Diario a bordo (pag. 122).
Prescripción voluntaria del síntoma (pag. 123).
Prescripciones directas (pag. 125).
Ritual familiar nocturno (pag. 125).
El pequeño desorden (pag. 125).
Cómo empeorar (pag. 126).
Contrarritual (pag. 126).

-fijación de fronteras (pag. 83).
Desequilibramiento (pag. 85).
Peticiones directas (pag. 109).
Fomento de diadas.
Ritual familiar nocturno (pag. 125).
Conversación exteriorizadora (pag. 140).

Reforzar la destriangulación y la reconfirmación. Anular luchas de poder.

Construcción de una narrativa alternativa.

Favorecer la individuación del PI.

Incrementar la conciencia somática e
interoceptiva.
En caso de existir terapéutica médica, reforzar
su adherencia.

Fomento de diadas.
Excepciones (pag. 133).
Posición de experto (pag. 134).
Habilidades raras y especiales (pag. 144).

-Cambio de dirección (pag. 113).
Ritual familiar nocturno (pag. 125).
Conversación exteriorizadora (pag. 140).
Construcciones familiares (pag. 86).
Lados fuertes (pag. 88).
Excepciones (pag. 133).
Redefinición del síntoma (pag. 107).
Conversación exteriorizadora (pag. 140).
Preguntas de influencia relativa (pag. 144).
Desenlaces inesperados (pag. 141).
Testigos externos (pag. 141).
Uso de documentos terapéuticos (pag. 146).

-Desequilibramiento (pag. 85).
Excepciones (pag. 133).
Posición de experto (pag. 134).
Conversación exteriorizadota (pag. 140).
Habilidades raras y especiales (pag. 144).
Artes expresivas (pag. 145).
Prescripciones directas (pag. 125).
Esculturas (pag. 89).
Artes expresivas (pag. 145).
Diario a bordo (pag. 122).
Prescripciones directas (pag. 125).

fase 3. Sesiones 8-10: prevención de recaídas y seguimiento
Objetivos

Técnicas

Normalización y prevención de recaídas.

-Trabajo de áreas extrafamiliares: social, lúdica, académica, etc.
Evaluación psicométrica (post).

No apresurarse (pag. 112).
Los peligros de la mejoría (pag. 113).
Cómo empeorar el problema (pag. 114).
Exposición más fracaso (pag. 109).
Cómo empeorar (pag. 126).
Contrarritual (pag. 126).
Posición de experto (pag. 134).
Bola de cristal (pag. 136).
Secuencia pesimista (pag. 137).
Uso de documentos terapéuticos (pag. 146).
El pequeño desorden (pag. 125).
Prescripciones directas (pag. 125).
Excepciones (pag. 133).
Preguntas de influencia relativa (pag. 144).
Desenlaces inesperados (pag. 141).
Habilidades raras y especiales (pag. 144).
Testigos externos (pag. 141).

- FES,
- TAS,
- etc (anexos).

No obstante, lo que enriquece un tratamiento personalizado e integral es la posibilidad de llevar
a cabo una relación interprofesional de ayuda al paciente, que desde una visión holística centrada
en la persona enferma resulte más efectiva la intervención. Por lo general, los fármacos
específicos ayudan a eliminar los síntomas físicos y que el paciente sea más permeable al
aprendizaje psicoterapéutico. De este modo, médicos y psicólogos pueden actuar en beneficio
del paciente.
Por ello, desde distintas corrientes psicoterapéuticas se han logrado resultados positivos con una
clara disminución de los síntomas (Chiozza, 2008). Siendo recomendable el tratamiento
combinado. La unión entre farmacología específica dirigida al síntoma orgánico junto a
psicoterapia ha resultado de mucho mejor pronóstico que la farmacología sola (Fenómeno
psicosomático, s. f).

Ya que, la realidad clínica dice que la tratabilidad de los trastornos

psicosomáticos desde los tratamientos médicos tradicionales es, cuanto menos, limitada,
existiendo un alto riesgo de recaídas y, por ende, de cronicidad (Gómez, 2012).

REFERENCIAS
1. Berrocal, C. , Fava, G. A. , Sonino, N. (2016). Contribuciones de la medicina psicosomática a la
Medicina Clínica y Preventiva. Anales de psicología, vol. 32, n. 3(octubre), 828-836.
2. Borrell i Carrió, Francesc (2002). El modelo biopsicosocial en evolución. Medicina Clinica 119
(5):175-9.


3. Chiozza, Luis (2008). ¿Por qué enfermamos? La historia que se oculta en el cuerpo. Buenos
Aires: Libros del Zorzal.
4. Fenómeno psicosomático (s. f). En Wikipedia. Recuperado el 1 de enero de 2017 de
https://es. wikipedia. org/wiki/Fen%C3%B3meno_psicosom%C3%A1tico
5. Gómez Holgado, Francisco (2012). Guía de tratamiento psicoterapéutico sistémico en
trastornos psicosomáticos en niños, adolescentes y familias. Cuadernos de Salud Mental del
12, Nº 6.
6. Real Academia Española. (2017). Diccionario de la lengua española. Madrid, España.

XVIII Congreso Virtual Internacional de Psiquiatría
www. interpsiquis. com - febrero 2017. Psiquiatria. com

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