La victimología es una rama de la criminología que estudia las consecuencias de las agresiones que un ser humano sufre a manos de otro. No obstante, en un sentido más amplio, se habla también de víctimas de catástrofes naturales, de accidentes o de cualquier otro daño ejercido desde el exterior del sujeto que lo padece. La victimología se ha desarrollado en las últimas décadas hacia un mayor interés por las consecuencias persistentes del trauma y, sobre todo, por la mayor importancia relativa de las repercusiones psíquicas sobre las secuelas puramente físicas.Dentro del concepto general de víctima, es necesario distinguir las víctimas directas ?que designan a los sujetos expuestos directamente al evento traumático- de las víctimas indirectas ?constituidas por las personas que han sido testigos directos del trauma sin haber sido, a pesar de ello, afectados personalmente-. Las víctimas indirectas pueden tener grados diferentes de relación con la víctima directa; así, pueden ser familiares, amigos o vecinos o pueden estar implicados profesionalmente en el acontecimiento (policías, bomberos, personal sanitario o de emergencias, etc). Aunque se pensaba que la repercusión del acontecimiento traumático es menor en las víctimas indirectas sin relación estrecha con la víctima directa (bien por parentesto, bien por amistad) y que los profesionales implicados en el acontecimiento se encontraban en cierta forma protegidos precisamente por su identidad profesional, la experiencia de las recientes catástrofes y atentados terroristas han puesto en cuestión estas hipótesis (1).