A pesar de que está ampliamente reconocido que el suicidio es un fenómeno multifactorial, existen muy pocas investigaciones que lo relacionen con las variables económicas de la región en que se estudia. En casi todos ellas, investigaciones sobre países de Europa y en Chile, se ha encontrado una fuerte correlación entre el Producto Interno Bruto y el número de suicidios. El objetivo del presente trabajo fue identificar la relación entre las tasas de suicidio en los diferentes estados de la república mexicana entre los años 2003 y 2007, con el PIB per capita, el salario mínimo promedio, el porcentaje de desocupación promedio y la esperanza de vida, cifras todas extraídas de fuentes oficiales. En todos los años, analizados por separado mediante regresión lineal, se observó la influencia del PIB per capita sobre las tasas de suicidios, correlacionándose además positivamente con esta. El monto promedio del salario mínimo y el porcentaje de desocupación tuvieron influencia sobre el suicidio sólo en algunos años, y su correlación fue negativa. Se concluye que las condiciones sociales y en particular las económicas, tienen influencia en los modos de vivir, sufrir y morir de la población, pero para entenderla no es suficiente con analizar las estadísticas. Difícilmente la abundancia o la pobreza podrán explicar el suicidio; son sus efectos como la inequidad y la incertidumbre los que impactan sobre la subjetividad.