El trastorno Autista constituye una alteración severa del desarrollo de la persona el cual aparece antes de los treinta meses. Se presentan alteraciones en el funcionamiento de la persona en tres grandes áreas: interacción social, lenguaje y Juego Simbólico. Aunque la relación entre retraso mental y Autismo aún no se encuentra suficientemente verificada, la prevalencia del trastorno de Autismo se sitúa en 13/10000 personas, de las cuales el 20% presenta además Retraso Mental.Desde el desarrollo profesional en atención 24 horas a un paciente que presenta dicho cuadro diagnóstico, se presenta el modelo de intervención multiprofesional individualizado el cual se estructura a través de la Programación Individual del Paciente. La Programación Individual constituye una herramienta sumamente funcional que favorece la definición clara de objetivos, la coordinación de la prestación de apoyos a la persona y la unificación de las intervenciones de todos los profesionales implicados en el equipo de atención en pro de la consecución de los objetivos comunes de intervención y, en definitiva, por la consecución de la máxima autonomía posible y calidad de vida para el paciente.