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Última actualización web: 29/01/2022

Abordaje sistémico individual con personas en situación migratoria.

Autor/autores: Nancy Juape Chamaya
Fecha Publicación: 01/03/2009
Área temática: Tratamientos .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Este resumen describe "el abordaje sistémico individual con personas en situación migratoria" como modelo que conecta mundo interno y mundo externo de un individuo. Partiendo de esta base teórica, trabajar en lo individual nos orienta a facilitar a estas personas migrantes la reconstrucción de habilidades sociales, capacidades, afectos y sentimientos destacando la conexión con ese mundo externo constituido por la red familiar (enorme peso que ejerce en sus vidas) y social tanto en origen como en destino.

Los contenidos desarrollados son:

a) aspectos teóricos del abordaje sistémico individual;

b) aspectos psicosociales del proceso migratorio;

c) estrategias de intervención en el abordaje sistémico individual con personas en situación migratoria;

d) claves para el/la profesional transcultural.

La realidad visibiliza que el fenómeno de la inmigración en las condiciones que hoy conocemos está siendo muy perjudicial para la salud mental de quienes lo viven. El abordaje sistémico individual con personas en esta situación y con enfoque transcultural es una de las respuestas adecuadas de intervención psicosocial y desde algunos contextos de trabajo se está desarrollando.

Palabras clave: migración, salud mental

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Abordaje sistémico individual con personas en situación migratoria.

Nancy Juape Chamaya.

Escuela Vasco Navarra de terapia Familiar
página 1
 
[17/2/2009]


Resumen

Este resumen describe "el abordaje sistémico individual con personas en situación migratoria" como modelo que conecta mundo interno y mundo externo de un individuo. Partiendo de esta base teórica, trabajar en lo individual nos orienta a facilitar a estas personas migrantes la reconstrucción de habilidades sociales, capacidades, afectos y sentimientos destacando la conexión con ese mundo externo constituido por la red familiar (enorme peso que ejerce en sus vidas) y social tanto en origen como en destino. Los contenidos desarrollados son: a) aspectos teóricos del abordaje sistémico individual; b) aspectos psicosociales del proceso migratorio; c) estrategias de intervención en el abordaje sistémico individual con personas en situación migratoria; d) claves para el/la profesional transcultural. La realidad visibiliza que el fenómeno de la inmigración en las condiciones que hoy conocemos está siendo muy perjudicial para la salud mental de quienes lo viven. El abordaje sistémico individual con personas en esta situación y con enfoque transcultural es una de las respuestas adecuadas de intervención psicosocial y desde algunos contextos de trabajo se está desarrollando.



Aspectos teóricos del abordaje sistémico individual

El modelo sistémico de hace unos años inspirado en el trabajo con el individuo, se ha desarrollado a través de una serie de experiencias de investigación, de consulta y de terapia con familias y parejas. Al inicio recurrieron al enfoque estratégico sistémico utilizado en le Mental Research Institute (MRI) de Palo Alto en la primera mitad de la década de los años 70; después, al enfoque sistémico de Milán, como llegó a desarrollarse en el decenio de 1975-1985, y luego, al mismo modelo, enriquecido primero por las contribuciones del constructivismo y de la cibernética de segundo orden, y después por el construccionismo, la narrativa y la hermenéutica. Por todos estos aportes se da la definición no sólo de modelo “sistémico” si no también “epigenético” (epigénesis en su significado más general se refiere a hechos en ciernes (génesis) que se construyen sobre (epi) eventos inmediatamente precedentes”.  
Boscolo que narra su experiencia privilegiada de trabajar paralelamente en contextos muy diferentes casi un decenio: en un consultorio privado de picoanalista y el segundo contexto de trabajo era el llamado “equipo de Milán” con Selvini Palazzoli, Boscolo, Cecchin, Prata que hacían investigación y terapia de familia. Posteriormente, este autor expresa que para salir del inquietante estado de ánimo de sentirse en dos, comenzó a introducir en las terapias individuales de orientación psicodinámica algunas ideas y técnicas del enfoque estratégico- sistémico, como la prescripción del síntoma, la paradoja, el reencuadramiento o redefinición, que eran utilizadas con familias y parejas.  
Según el autor las primeras tentativas no fueron exitosas, en vez de mejorar, los clientes empeoraban o la terapia entraba en una impasse, obligando al terapeuta a dar marcha atrás. Además el haber conducido las terapias individuales con criterios puramente eclécticos, en vez de integrar los elementos del nuevo modelo poco a poco y cuando el contexto terapéutico lo permitiera, lo ha considerado un error.
A comienzos de la década de los 80 apreciamos la evolución teórica dado por una convergencia de intereses entre diversas orientaciones terapéuticas. Los autores comentan que algunos terapeutas que tradicionalmente se habían dedicado a la terapia individual se introdujeron en la terapia de familia y de pareja incluso de base sistémica y también terapeutas familiares sistémicos, han prestado más atención al individuo y a las emociones.
Explican que esta evolución, en lo que concierne a los terapeutas sistémicos se ha debido a la revolución epistemológica, con la llegada de la cibernética de orden segundo y del pensamiento constructivista, que han puesto al individuo en primer plano y más tarde el pensamiento construccionista, que fue más allá de la dicotomía individuo familia poniendo al lenguaje en el centro de todo.
Los autores agregan, que los cambios en los conceptos terapéuticos no han derivado sólo de la teoría, atribuyen a la experiencia como formadores en la terapia sistémica lo que les ha proporcionado nuevos estímulos. Iban constatando como los estudiantes durante la formación de terapia familiar sistémica, presentaban en la supervisión casos de terapia individual tratados en sus contextos de trabajo y esto obedecía a las exigencias de los servicios públicos donde laboraban o por necesidades financieras inherentes a la práctica privada, a tratar a sus pacientes de forma individual.
Una vez que la visión es clara, y se distinguen cosas que antes no se veían, los investigadores llegan a notar, con mayor claridad, que en muchos casos, especialmente de adolescentes y adultos jóvenes, la terapia sistémica individual puede ser indicada como terapia de elección, o bien puede seguir a una terapia de familia, o incluso ser realizada en paralelo con esta última.
Posteriormente se ven motivados por investigar sobre la terapia individual, y los puntos que destacan tienen que ver con la existencia de modelos terapéuticos, entre ellos los estratégicos, que no hacen distinción entre patología y normalidad sino, en cambio, entre problema y solución. Otro grupo de modelos terapéuticos toma en consideración a la persona como elemento central del proceso terapéutico. El interés principal recae en el cambio de las premisas epistemológicas de la “visión del mundo” que tiene el cliente o en el cambio de la historia en la que el cliente está inmerso.
En cuanto a la teoría a adoptar en relación con el individuo, durante algún tiempo tenían la sensación de necesitar y encontrar en un repertorio ideal, una teoría que les permitiese dar cuenta por un lado, del individuo y la complejidad de lo intrapsíquico, y, por el otro, del sistema de relaciones que nos conectan con sus semejantes. Durante un tiempo consideraron la posibilidad de adoptar, junto a la teoría sistémica de la familia y de la pareja, una teoría comprobada y específica del individuo. Sin embargo, con el paso del tiempo la situación ha comenzado a aclararse. Es posible identificar una orientación que permita salir de las dicotomías individuo/familia y psique/sistema. Dentro de esta orientación, el terapeuta se puede ubicar en diversos puntos. Por ejemplo puede hacerlo de manera reduccionista, en el nivel de las pautas de conducta, o en de las experiencias, o en de los síntomas, y así sucesivamente. En otras palabras, es posible utilizar una pluralidad de marcos reduccionistas sin perder jamás de vista el marco holístico. 

Dentro de esta visión epigenética, el concepto de integración tiene un rol importante. Según exponen los estudiosos la idea de integración permite superar la inquietante cuestión del eclecticismo (utilización indiscriminada de técnicas heterogéneas que provienen de diversos modelos teóricos y que no se correlacionan con las hipótesis teóricas de esos modelos) por la integración entendida como la capacidad de valerse de un modelo teórico bien experimentado, en el que se uno puede estar a sus anchas y con buenos resultados, y acercarse en cierto momentos a otros modelos que pueden dar una visión diferente de la situación y los modos adecuados de resolverla. Una vez logrado el objetivo, el terapeuta puede volver a su modelo habitual.
Me parece interesante la definición que nos aportan los autores y que la comparto “ser sistémico significa escuchar, además de las “voces” de nuestros maestros y colegas más innovadores, las voces de la cultura”.
Es de destacar el aporte de Weakland J. a la terapia sistémica individual dice lo siguiente: “Si la interacción entre los miembros de un sistema social se considera como determinante para la formación de un comportamiento actual, de ello se sigue que una modificación del comportamiento de cualquier miembro de ese sistema como la familia, conduce a una modificación consiguiente del comportamiento de los demás miembros del sistema. Este aporte podría ayudar a entender que las personas con experiencia migratoria que se encuentran solas y separadas de su familia de origen y extensa, sus comportamientos van a afectar en un sentido u otro el funcionamiento familiar aún en la distancia, principalmente si son padres o madres y cuyos hijos/as está al cuidado de la familia u otras personas cercanas en el país de origen.
Siguiendo en esta línea Loriedo, C. ; Angiolari, A. y Francisci (traducción de Fernando Carrasco 1989) hacen las siguientes afirmaciones que “el individuo es por definición, “polisistémico”, es decir, tiene la capacidad de pertenecer contemporáneamente a varios sistemas. Sus comportamientos tienen efecto sobre sistemas de los que forma parte y, a su vez, padece su influencia”.
Es posible, por lo tanto, intervenir a través del individuo en el sistema de relaciones de la familia. Trabajando en el proceso terapéutico sobre las relaciones significativas del individuo con el mundo circunstante, consigo mismo, con sus fantasías y sobre todo con las relaciones que establece con el terapeuta, es posible cambiar también su modo de intervenir en el sistema de relaciones familiares.

 

 

Aspectos psicosociales del proceso migratorio

1. Marco contextual sociopolítico, económico de las migraciones y causas que lo generan

La inmigración de personas procedentes de países del Sur constituye para España un fenómeno reciente, es en la década de los años ochenta cuando el fenómeno de la inmigración comienza a sentirse. Se aprecia en las últimas décadas un significativo incremento. Sin embargo, este aumento no sólo está suponiendo un aumento demográfico si no, también está siendo un aporte importante al desarrollo social, económico y cultural de este país diversos especialistas confirman este dato.  
Según el Observatorio Vasco de Inmigración el total de personas extranjeras en el Estado Español al 2008 es de 5. 220. 577 lo cual se refleja en un 11. 3% del total de la población en el territorio español.  
En la Comunidad Autónoma de Euskadi el fenómeno de la inmigración se reproduce en niveles reducidos, si lo comparamos con otras comunidades como Madrid, Cataluña o Andalucía. Según la misma fuente la población extranjera en la CAPV asciende a 116. 650 que representa el 5. 4% respecto de la población autóctona. Cabe señalar que en su mayoría las personas proceden de Rumania y Colombia, seguidas de países como Bolivia y Marruecos, del total de esta población el 48. 57 % lo conforman mujeres.

Causas

El fenómeno migratorio tiene una explicación multicausal, en parte económica y en parte social, política y cultural, y que todas ellas se entremezclan cuando se trata de explicar por qué un ciudadano de un país en desarrollo lo abandona para buscar un futuro en un país desarrollado.
Predominan los motivos económicos entre las causas de las migraciones Sur-Norte. La inmensa mayoría de los inmigrantes que llegan a los países de la Unión Europea lo hacen por motivos económicos, se van de sus países por razones económicas, para conseguir trabajo o lograr el anhelado ascenso social para sus hijos e hijas y que su tierra aún no puede darles. Podría decirse que se trata de una decisión voluntaria pero a la vez forzada en este contexto.
Las situaciones personales son también determinantes en la migración; podemos diferenciar las que tienen que ver con la superación profesional, la búsqueda de nuevas oportunidades y mejora personal, enriquecimiento cultural, la reagrupación familiar tanto de los descendientes o los ascendientes u otros miembros de la familia que buscan de forma permanente el estar juntos.
Hay otros motivos que hacen que la migración sea forzada entre las cuales está: persecución política o religiosa, guerras civiles o étnicas, pobreza extrema, la inseguridad y la violencia que azota al país, violencia de género.

2. Momentos del proceso migratorio: el antes y el después

fase premigratoria: la despedida y el viaje
Esta constituye la etapa inicial del proceso migratorio se contextualiza en el país de origen, la toma de decisiones es clave en este momento y en pocas situaciones está bien meditada. Va a depender también de las motivaciones para emprender este gran viaje y de la influencia del lo que conocemos como “efecto llamada”.
No se aprecia una planificación real de lo que va a suponer este proyecto, esto es más delicado cuando es uno de los miembros parentales él/la que emigra y el costo que genera esta separación de la unidad familiar.
Se aprecia que son grandes las expectativas y hay un gran desconocimiento de las consecuencias que va a generar este cambio y la mayoría de personas que lo viven no están preparadas para este afronte.

• Llegada: Duelos, separaciones, choque cultural…

En este segundo momento de llegada, Achotegui, J. (2000) describe muy bien el impacto después de la llegada y como las expectativas y el gran sueño se va desvaneciendo, desencadenando una serie de duelos, reconocimiento de las pérdidas y malestares.
Él afirma que pocos cambios, de entre los muchos a los que debe adaptarse el ser humano a lo largo de su vida, son tan amplios y complejos como los que tiene lugar en la migración.

• Perspectiva futura 
La mirada hacia el futuro que tienen las personas migrantes va a estar caracterizada en la mayoría de las situaciones por la realidad familiar. Es decir, que una de las motivaciones más fuertes está en relación a la reagrupación familiar ya sea retornando al país de origen u optando por acercar a los miembros más significativos al país de de destino o también por la creación de una nueva familia.  
Lo que se observa en cualquier caso, es una frágil meta del proyecto migratorio, expresan el deseo de volver pero no realizan las acciones para concretarlo lo que se conoce como mito de retorno por irrealización y en el otro caso ocurre algo semejante, tampoco existe un despliegue para aceptar ciertas exigencias de esta sociedad como el idioma, estilos Esto es más delicado cuando se trata de familias con menores.

 

 

3. factores de riesgo y protección factores de riesgo que pueden afectar la salud mental de la persona migrante 

Estos factores van a influir a diferentes niveles: en lo individual que tiene que ver más con las capacidades, habilidades sociales, afectos y sentimientos, en lo familiar relacionado al sistema familiar, los roles, la comunicación, los vínculos y en lo social que hace referencia a situaciones estructurales de la sociedad de destino (leyes, costumbres, idioma…)

Este cuadro nos permite ver que en número son mayores los factores de riesgo, porque creo que es una caricatura de lo que pasa en la realidad de que aún no hay respuesta adecuada a las necesidades que desde este colectivo se nos demanda.

 

 

 

4. sintomatología asociada

Área depresiva
- tristeza 
- llanto
- culpa
Area de la ansiedad
- tensión, nerviosismo: es un síntoma muy frecuente.
- preocupaciones excesivas y recurrentes
- irritabilidad
- insomnio
Área de la somatización
- cefaleas y la fatiga.
- somatizaciones de tipo osteomuscular 
- fatiga

Área confusional
Sensación de fallos de la memoria, de la atención, sentirse perdido, incluso perderse físicamente, hallarse desorientados a nivel temporal etc.

Estrategias de intervención en el abordaje sistémico individual con personas en situación migratoria

- La escucha
- contención y recogimiento emocional 
- Esculturas y role-playing
- Las preguntas circulares en la terapia sistémica individual 
- Rituales 
- Metáfora
- Connotación positiva
- Narrativa
- terapia centrada en las soluciones


Claves para el/la profesional transcultural

Es conveniente que el cuerpo de profesionales en el ámbito de la salud y en la intervención social a las personas con experiencia migratoria deberán asumir unos criterios mínimos comunes para dar un mejor servicio.

A continuación se expone algunas pautas que pueden ser de utilidad:

tolerancia, diálogo e intercambio cultural, reconociendo y apreciando las auténticas diferencias entre culturas.
• No imponer en la relación la cultura etnocéntrica como superior a la cultura asistida.  
• Entender la cultura y la identidad como conceptos dinámicos y cambiantes.
• Comprender que cada cultura tiene puntos de enlace con otras culturas
• Debemos reflexionar acerca de cómo los diferentes aspectos e identidades culturales que poseemos pueden afectar a la terapia, más allá de observar perfiles de personalidad o interacciones familiares, es decir, roles, límites, jerarquías, normas.
• Postura empática, contextualizadora y normalizadota.
• Competencia emotiva; capacidad de proyectar y de recibir las respuestas emocionales positivas (expresiones de más calidez y afectividad de culturas de origen).
• Tener presente que un problema sintomatológico como la ansiedad, la depresión, la somatización, u otros, puede estar manifestando un problema cultural o un problema de adaptación cultural a la nueva situación o una falta de comprensión y “empatía social” (transcultural) del profesional que atiende. Evitar patologizar lo que pueden ser respuestas adaptativas frente al estrés del cambio.
• Mediar entre el inmigrante y la sociedad receptora para mitigar el choque cultural.
• Respeto a los derechos de las minorías.
• Conocimiento de recursos psicosociales y organizaciones que trabajan en este ámbito.
• Ser intolerante con los intolerantes, en los propios marcos de trabajo.
• Tener un conocimiento de las culturas a las que está asistiendo a través de lecturas, videos, reuniones con los colectivos de personas inmigrantes, a fin de conocer tanto sus rituales, sus tradiciones y expresiones identitarias.  
• Observar el tema del idioma, que puede suponer un acercamiento o una barrera para la comunicación terapéutica. Intentar aprender nuevos idiomas.
• Conocer conceptos básicos sobre inmigración.


Bibliografía

- Boscolo, L. y Bertrando, P. (2000): terapia sistémica individual. Argentina. Amorrortu editores.
- Aparicio R. y Martínez J. (eds. )(2005): La intervención social con colectivos inmigrantes. Universidad Pontificia de Comillas.

Artículos:

• Loriedo C. , Angiolari, A. , Francisci A. LA terapia INDIVIDUAL SISTÉMICA. terapia Familiare, nº 31, nov. 1989. Traducción: Fernando Carrasco.
• Falicov, C. MIGRACIÓN, PÉRDIDA AMBIGUA Y RITUALES. Revista Sistemas familiares nº 69 – Noviembre/Dic. 2001.
• Achotegui, A. . LOS DUELOS DE LA MIGRACIÓN: UNA APROXIMACIÓN PSICOPATOLÓGICA Y PSICOSOCIAL Medicina y cultura: estudios entre la antropología y la medicina, 2000, ISBN 84-7290-152-1, pags. 83-100
• Achotegui, J. ESTRÉS LÍMITE Y SALUD MENTAL: EL SÍNDROME DEL INMIGRANTE CON ESTRÉS CRÓNICO Y MÚLTIPLE (Síndrome de Ulises). Revista Avances en salud mental relacional. Vol. 7, Nº 1 - 2008. psicoterapia con parejas transculturales características, dinámicas e intervención. Brik, E. 2004
• Observatorio Vasco de Inmigración. Panorámica de la inmigración nº 23. Ikuspegi. 2008

 

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