Última actualización web: 23/06/2021

Características de las personas mayores ingresadas en una unidad de psiquiatría de corta estancia.

Autor/autores: Raúl Vázquez-Noguerol
Fecha Publicación: 01/01/2002
Área temática: Psicogeriatría y Trastornos Mentales Orgánicos .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

Introducción: Si personas mayores que precisan de hospitalización en una unidad de psiquiatría de corta estancia son ingresadas en unidades de adultos, pueden tener necesidades diferentes que hagan inadecuada la atención que se presta.

Método: Estudio observacional retrospectivo analítico de personas mayores de 60 años ingresadas en una unidad de corta estancia. Se describen características sociodemográficas, clínicas, de estancia, dependencia funcional, y utilización de recursos. Se realiza el análisis de las variables asociadas a estancia media, a dependencia funcional y destino del alta a una institución.

Resultados: Se han encontrado 112 personas mayores entre 60 y 92 años. Un 51 % eran hombres; un 54 % estaban solteros, viudos o divorciados; un 26 % vivían solos. Los diagnósticos más frecuentes han sido trastornos psicóticos (30 %), depresivos (27 %), maníacos (13 %), demencia (8 %) y delirium (6 %). La estancia media era de 29 días; era superior en los ingresos por autorización judicial, diagnósticos de demencia, trastornos afectivos y psicóticos, y en presencia de dependencia funcional. La dependencia funcional se hallaba presente en el 55 % de los pacientes, y era mayor en demencia y otros trastornos orgánicos, seguidos por afectivos y psicóticos. La intervención del departamento social fué precisa en el 45 %. Al alta, un 16 % eran derivados a una institución.

Conclusiones: El número de personas mayores que ingresan en las unidades de adultos es elevado, y presentan diferencias con los adultos en características clínicas y dependencia funcional que implican necesidades distintas de atención.

Palabras clave: Dependencia funcional, Personas mayores, Unidades de hospitalización psiquiátrica

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Características de las personas mayores ingresadas en una unidad de psiquiatría de corta estancia.

(Characteristics of the elderly persons admitted to an adults short term hospitalization unit. )

Raúl Vázquez-Noguerol.

Doctor en Medicina. Especialista en psiquiatría. Máster en gerontología.
Servicio de psiquiatría. complejo hospitalario Xeral-Cíes-Rebullón. Vigo.
Centro Psicogeriátrico "El Pinar"
Bouciña, 31 C. P. : 36201
Vigo. Pontevedra
España

PALABRAS CLAVE: Personas mayores, Unidades de hospitalización psiquiátrica, Dependencia funcional.

(KEYWORDS: Elderly, Psychiatric hospitalization units, Functional dependence. )

 

Resumen

Introducción: Si personas mayores que precisan de hospitalización en una unidad de psiquiatría de corta estancia son ingresadas en unidades de adultos, pueden tener necesidades diferentes que hagan inadecuada la atención que se presta.

Método: Estudio observacional retrospectivo analítico de personas mayores de 60 años ingresadas en una unidad de corta estancia. Se describen características sociodemográficas, clínicas, de estancia, dependencia funcional, y utilización de recursos. Se realiza el análisis de las variables asociadas a estancia media, a dependencia funcional y destino del alta a una institución.

Resultados: Se han encontrado 112 personas mayores entre 60 y 92 años. Un 51 % eran hombres; un 54 % estaban solteros, viudos o divorciados; un 26 % vivían solos. Los diagnósticos más frecuentes han sido trastornos psicóticos (30 %), depresivos (27 %), maníacos (13 %), demencia (8 %) y delirium (6 %).

La estancia media era de 29 días; era superior en los ingresos por autorización judicial, diagnósticos de demencia, trastornos afectivos y psicóticos, y en presencia de dependencia funcional. La dependencia funcional se hallaba presente en el 55 % de los pacientes, y era mayor en demencia y otros trastornos orgánicos, seguidos por afectivos y psicóticos. La intervención del departamento social fué precisa en el 45 %. Al alta, un 16 % eran derivados a una institución.

Conclusiones: El número de personas mayores que ingresan en las unidades de adultos es elevado, y presentan diferencias con los adultos en características clínicas y dependencia funcional que implican necesidades distintas de atención.

Abstract

Background: If elderly persons with psychiatric conditions that need hospitalization in a short care unit are admitted to an adult unit, their different characteristics and needs could make the care inapropriate.

Methods: Analytic retrospective observational survey of persons over 60 years admitted to a short term care unit. Sociodemographic and clinical characteristics, stay data, presence of functional dependence, and utilization of resources were described. Variables associated to the average stay, to the functional dependence and to the destination to an institution after discharge were analyzed.

Results: 112 persons between 60 and 92 years were found. A 51 % were men; a 54 % were single, widowed or divorced; a 26 % lived alone. The most frecuent diagnosis were psichotic (30 %), depressive (27 %), maniac (13 %) disorders, dementia (8 %) and delirium (6 %). The average stay were 29 days; it was higher when involuntary admissions, when diagnosis of dementia, affective disorders and psychotic disorders, and in the presence of functional dependence. Functional dependence was present in the 55 % of the patients; it was higher in dementia and other organic disorders, followed by affective and psychotic disorders. The social department was used by the 45 %. At discharge, the destination of the 16 % was an institution.

Conclusions: There are a great number of elderly persons admitted to adult units, and they show differences to adults in clinical characteristics and functional dependence that imply different care needs.



Introducción

En nuestro pais se viene produciendo durante las últimas décadas un progresivo aumento absoluto y relativo de la población de personas mayores de 65 años, un incremento que de acuerdo con las predicciones demográficas va a continuar durante los próximos decenios. Además, dentro de este grupo de edad se va produciendo un desplazamiento del grueso de la pirámide de la población hacia clases mayores.

Por otra parte, en España existe una relativa institucionalización de la sanidad pública, y aunque hasta hace poco tiempo la gestión familiar de las personas mayores era una constante, los cambios recientes en la estructura familiar han puesto en evidencia el problema de la atención a estas personas. Probablemente, las razones principales tienen que ver con este alargamiento de la esperanza de vida de 15 a 25 años después de la jubilación y, sobre todo, el que los problemas de la atención familiar a las personas mayores son poco compatibles con el incremento del trabajo asalariado femenino. A este cambio de la estructura familiar, con la incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar, se suman los procesos migratorios y en conjunto, han desarticulado sistemas muy eficaces para dar una respuesta adecuada de apoyo social al colectivo de personas mayores, con una tendencia a delegar en la administración sanitaria y social la resolución de problemas antes solucionados dentro del núcleo familiar, y sin que se hayan desarrollado suficientemente sistemas organizados de recursos informales, como los de voluntariado. ello es causa del aumento de la necesidad de atención institucionalizada para paliar la dependencia funcional de los mayores .

El ámbito de actuación de los profesionales de la salud mental no ha sido ajeno a estos cambios, y en los dispositivos que previamente dedicaban su atención a una mayoría de pacientes adultos más jóvenes, el número y la proporción de personas mayores se ha incrementado mucho y muy rapidamente, sin que las características de esta población haya sido estudiadas con profundidad suficiente para planificar los recursos y la atención adecuados a sus necesidades.

Dentro de los servicios de psiquiatría, las unidades de internamiento de corta estancia están destinadas a pacientes con trastornos psiquiátricos para su evaluación y diagnóstico, prevención y contención de riesgos, o administración de tratamiento en un medio protegido en los casos en los que el domicilio no es adecuado para ello. En éstas unidades, el aumento del número de personas mayores determinaría la necesidad de cambios en la estructura y funcionamiento de las mismas, ya que estas personas tienen características específicas y en gran parte distintas a los otros pacientes más jóvenes (trastornos propios de los mayores, pluripatología, tolerabilidad e interacciones del tratamiento, disminución de la capacidad funcional con dependencia y necesidad de cuidados y sin barreras arquitectónicas, consideración del soporte sociofamiliar. . . ) De hecho, en algunas comunidades han comenzado a crearse unidades de psiquiatría de corta estancia específicas para personas mayores, tratando de dar respuesta a estas necesidades diferenciales. En la comunidad autónoma de Galicia, no existe esta división y se desconoce cual es la situación de las unidades de agudos respecto a su población de mayores.

Los objetivos del estudio han sido conocer las características de las personas mayores que han ingresado en la unidad de hospitalización de agudos del complejo hospitalario Xeral-Cíes-Rebullón en los años 1999 y 2000: cuantas personas han sido, las características sociodemográficas de esta población, las variables clínicas de estos pacientes, la presencia de dependencia funcional, y otros datos del ingreso con repercusiones en la gestión. Además, analizar la asociación de la presencia de dependencia funcional con otras variables, la correlación entre la estancia media y otras variables, y la asociación del alta hospitalaria a una institución con otras variables.


Metodología

Población de estudio

La población de estudio cumplía los siguientes criterios de selección: haber permanecido ingresado al menos una estancia y ser dado de alta de la unidad de agudos del hospital Rebullón de Vigo durante los años 1999 y 2000, y tener edad mayor o igual a 60 años. Se ha elegido este punto de corte para la edad y no el tradicional de 65 años al preverse que en la clase de edad 60 a 64 años existe ya una elevada proporción de personas con dependencia funcional, que es una variable de gran trascendencia para los objetivos del estudio.

No se ha hecho muestreo. Se ha incluido para el estudio a todos los sujetos que cumplían los criterios de selección. Por este motivo, los resultados de la parte descriptiva se muestran sin intervalos de confianza, ya que se corresponden con los valores concretos para toda la población de estudio.

Variables del estudio

Las variables sociodemográficas estudiadas han sido la edad, el género, el modo de convivencia previo al ingreso (solo, con la pareja o la familia, en una institución), el estado civil (soltero, casado, divorciado, viudo).
Variables clínicas: Motivo principal del ingreso, entendido como la circunstancia última que determina y precipita el ingreso (agitación psicomotriz, conductas autolíticas, sintomatología psicótica aguda, quebrantamiento del soporte sociofamiliar, o autorización judicial para el ingreso). diagnóstico principal, que es la conclusión diagnóstica principal reflejada en el informe de alta por el médico, con los siguientes grupos: demencia, esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, episodio depresivo, trastornos por uso de sustancias, trastornos de personalidad, trastornos adaptativos, episodio confusional agudo o delirium, trastornos orgánicos, retraso mental, episodio maníaco, enfermedad de Parkinson. En el caso de concurrir dos o más diagnósticos se registraban también como "otros diagnósticos". Presencia de dependencia funcional, que se define como la presencia de necesidad de cuidados para actividades de la vida diaria registrada en la valoración de enfermería que se realiza sistemáticamente a los pacientes que ingresan. tratamiento al alta, que es el tipo de medicación que el paciente recibe en el momento del alta, y que se agrupaba en medicación antipsicótica, antidepresivos, ansiolíticos/hipnóticos, y otros.

Otras variables: Frecuencia y tipo de interconsulta y exploraciones complementarias, que es la utilización de recursos complementarios durante la estancia, y se han agrupado en pruebas de laboratorio, pruebas de imagen, pruebas de neurofisiología, e interconsulta con otras especielidades. Estancia media. Derivación e intervención del trabajador social, que es la derivación del paciente para que reciba atención por parte del departamento social. Destino del alta, que es el lugar al que el paciente se dirige después del alta, y se consideraron domicilio propio o familiar, traslado a otro hospital, traslado a una institución, y fallecimiento. Frecuencia de ingresos durante los dos años del periodo de estudio.

Reclutamiento

Se ha realizado a través de los registros del centro, y se han identificado 112 personas que cumplían los criterios de selección. Se pudo realizar la recogida de datos de las historias clínicas en todos ellos, no detectándose pérdidas de casos. Las fuentes de información han sido las historias clínicas de los pacientes, y han sido recogidas por un médico psiquiatra. La presencia de registro de los datos en las historias clínicas ha sido adecuado para todas las variables estudiadas, no previéndose sesgos de información. La recogida de datos ha sido realizada entre el mes de enero y el de marzo de 2001.

Procesamiento y análisis de los datos

Para el procesamiento y análisis de los datos se ha utilizado la versión 9 del programa integrado SPSS. Los datos se encontraban previamente codificados en la hoja de recogida de datos. Después de ser registrados en la base de datos, se ha hecho una revisión de toda la información de la selección aleatoria de un 10% de los casos, no encontrándose ningún error de trascripción. Se ha efectuado una depuración de los datos introducidos, estudiando todas las variables, una a una, analizando valores extremos, no habituales, ilógicos o imposibles, no detectándose valores de consideración.

Para la descripción de las variables cuantitativas se han utilizado medias aritméticas y desviaciones típicas. Para la descripción de variables cualitativas se han utilizado porcentajes. La asociación entre dos variables cualitativas se ha realizado con chi-cuadrado y entre una cuantitativa y una cualitativa con comparación de medias con T de Student o ANOVA, con una p<0. 05.

La asociación entre la estancia media y otras variables ha sido analizada utilizando un modelo de regresión lineal, con una introducción secuencial de las variables en el modelo mediante el método enter y con una probabilidad de entrada de las variables en el modelo de 0. 05 y una probabilidad de salida de 0. 10. El nivel de significación requerido para el modelo era del 0. 05. Para poder introducir las variables cualitativas en el modelo se agruparon las categorías de la siguiente forma:
-en la variable diagnósticos cuatro categorías, (que a su vez se utilizaron como variables dicotómicas independientes en el modelo de reresión múltiple): demencias y otros trastornos orgánicos (incluye las categorías previas demencia, enfermedad de Parkinson, retraso mental, delirium, y trastornos orgánicos), psicosis, trastornos afectivos (depresión, manía), y otros (sustancias, personalidad, adaptativos).

-en la variable destino del alta se consideraron 2 categorías: domicilio, institución.
-el estado civil se ha agrupado en dos categorías: casado, otros.
-el modo de convivencia se ha agrupado en dos categorías: solo, otros.

Para estudiar la asociación entre la presencia de dependencia funcional y otras variables, y la asociación entre el destino del alta y otras variables, se ha utilizado un modelo de regresión logística con una probabilidad de entrada de las variables en el modelo de 0. 05 y una probabilidad de salida de 0. 10, y previa transformación de las variables cualitativas en variables derivadas dicotómicas. El nivel de significación requerido para el modelo era del 0. 05.


Resultados

Población

Ha habido 112 personas de edad igual o mayor a 60 años ingresadas y dadas de alta en la unidad de agudos de psiquiatría del hospital Xeral-Cíes-Rebullón desde el día 1. 1. 99 al 31. 12. 00, ambos días incluídos.

Características sociodemográficas

El rango de edad era de 60 a 92 años. Al agrupar a los pacientes por clases de edad se observa mayor número de pacientes en las clases de edad más jóvenes con una disminución progresiva a medida que aumenta la edad.
La distribución por sexos ha sido muy similar: hombres 50, 9% , mujeres 49, 1%.

El 24, 7% de los ingresados estaban solteros, el 46, 1% casados, el 20, 2% viudos y el 9, 0% divorciados.
De los pacientes, un 25, 5% vivían solos, un 71, 6% vivían con la pareja o la familia y un 2, 9% vivía en una institución.

Estacionalidad del ingreso

En 1999 hubo 65 ingresos de mayores y en 2000 ingresaron 57.
La distribución por meses del año no muestra una relevante diferencia en la frecuencia de ingresos en una u otras épocas del año. Al analizar los ingresos según el tipo de convivencia se ha observado que los ingresos de los pacientes que vivían solos eran más frecuentes en los meses fríos (67%) que calientes (33%)

Motivo principal de ingreso

El motivo principal de ingreso ha sido la agitación psicomotriz (60, 7%) seguida de los intentos autolíticos (27, 7%).

Diagnósticos al ingreso

El diagnóstico principal al alta más frecuente ha sido el trastorno psicótico (29, 5%), seguido de los trastornos afectivos depresivos, trastornos afectivos maníacos, demencia, delirium. (Gráfico 1). Los diagnósticos psiquiátricos asociados más frecuentes han sido los trastornos por uso de sustancias (11, 6%), demencia (10, 7), y los trastornos de personalidad (9, 8).

Exploraciones complementarias

La utilización de pruebas de laboratorio ha ocurrido en el 58, 9% de los pacientes, las pruebas de neuroimagen se utilizaron en el 31, 6%, y las de neurofisiología en el 6, 3%. Un 30, 4% de los pacientes preciso de al menos una interconsulta con otras especialidades.

tratamiento al alta

La utilización de antipsicóticos ha ocurrido en el 80%, de ansiolíticos en el 67% y de antidepresivos en el 40%.

 

Estancia media

La estancia de los pacientes ha variado entre 2 y 112 días, siendo la estancia media de 28, 7 días (dt 22, 6). La estancia media ha sido similar en ambos sexos (hombre 28, 3 días; mujer 29, 2 días). Tampoco se ha encontrado diferencia relevante entre los distintos modos de convivencia. Los ingresos con autorización judicial han sido sensiblemente más largos (35, 5 días) que los que ingresaban por otros motivos. En lo referente a los diagnósticos principales, las estancias mas largas las han tenido los pacientes con demencia (38, 8 días), seguidos de la depresión (37, 8), psicosis (30, 6), y manía (27, 4). Para calcular el número total de estancias que implica cada diagnóstico, se ha sumado el número de estancias totales de todos los casos con ese diagnóstico, lo que refleja la 'carga' de cada uno de los problemas en la unidad. La depresión y los trastornos psicóticos son con diferencia los trastornos que implican una mayor carga de estancias, seguidos de la demencia y la manía. (Gráfico 2) La presencia de dependencia funcional ha prolongado la estancia media (34, 0 días frente a 22, 5, con p<0. 05) Al analizar la asociación de la estancia media con otras variables mediante el modelo de regresión lineal múltiple, se ha observado que la presencia de diagnóstico de psicosis, trastorno afectivo y demencia, la dependencia funcional y la menor edad han sido las variables con significación estadística que entran en el modelo y por lo tanto influyen en que la estancia media sea superior (Tabla 1).

 

 


Tabla 1 modelo de regresión múltiple de la asociación de la estancia media con otras variables


Variable dependiente: Dependencia funcional (0=ausente, 1=presente)

Variables independientes: Edad, sexo (0=hombre, 1=mujer), estado civil (1=soltero/viudo/divorciado, 2=casado), modo de convivencia (1=solo, 2=pareja/familia/institución), diagnóstico de demencia/trastornos orgánicos (0=ausente, 1=presente), diagnóstico de trastorno psicótico (0=ausente, 1=presente), diagnóstico de trastorno afectivo (0=ausente, 1=presente), dependencia funcional (0=ausente, 1=presente), intervención por el departamento social (0=ausente, 1=presente).

R=0, 568; F=3, 241; p=0, 002

B=coeficiente de regresión. SE=desvisción estándar. Beta= coeficiente de regresión estandarizado.

 

Dependencia funcional

De los 112 pacientes, han presentado dependencia funcional el 54, 5%. No se ha encontrado asociación con la edad, y la presencia de dependencia funcional ha sido levemente superior en las mujeres (56, 1%) que en los hombres (52, 7), así como en los viudos. En el grupo de 60-64 años, presentaban dependencia funcional el 48, 4%. En diagnósticos como demencia, delirium o retraso mental el porcentaje de dependencia ha sido muy elevado. Además otros trastornos, como los psicóticos, depresivos, orgánicos y manía también han presentado muy notables porcentajes de dependencia. (Gráfico 3) La dependencia funcional ha sido mucho más frecuente (76%) en los pacientes que han precisado de atención por el departamento social que en los que no la han precisado (37, 1). De los pacientes que al alta se han trasladado al domicilio el 50% tenían dependencia. De los que se han trasladado a otras instituciones, tenían dependencia el 78, 6%. Al analizar la asociación de la dependencia funcional con otras variables mediante el modelo de regresión logística, se ha observado que el diagnóstico de demencia es la variable con significación estadística que entra en el modelo y por lo tanto es la que más influye en la presencia de dependencia funcional (Tabla2).

 


Tabla 2 modelo de regresión logística de la asociación de la dependencia funcional con otras variables


Variable dependiente: Dependencia funcional (0=ausente, 1=presente).

Variables independientes: Edad, sexo (0=hombre, 1=mujer), estado civil (1=soltero/viudo/divorciado, 2=casado), modo de convivencia (1=solo, 2=pareja/familia/institución), diagnóstico al alta.

Las variables diagnóstico al alta derivadas D1, D2, D3 se han convertido con los siguientes valores (D1, D2. D3): demencia y otros trastornos orgánicos (1, 0, 0), trastornos psicóticos (0, 1, 0), trastornos afectivos (0, 0, 1) y otros diagnósticos (-1, -1, -1).

-2 Log Likelihood= 94, 52. Goodness of fit=79, 30. Chi cuadrado=15, 671. Grados de libertad: 7. p=0, 028.

B=coeficiente de regresión. SE=desviación estándar. gl= grados de libertad.

 

Departamento social

La intervención del trabajador social ha sido precisa en el 44, 5% de los pacientes. No se ha asociado a una mayor edad del paciente. Ha sido mucho más frecuente en los hombres (50, 9%) que en las mujeres (38, 6%). También se ha encontrado una mayor demanda del departamento social en pacientes solteros y divorciados, y si el paciente vivía solo, la intervención se elevaba al 76, 9%. En los pacientes con delirium, demencia y trastornos por uso de sustancias, la frecuencia de intervención del departamento social ha sido mayor que en otros trastornos.

 

Destino del alta

El destino del alta más frecuente ha sido a domicilio (70, 2%), y un 16, 7% a una institución. Al analizar la asociación del destino al alta con otras variables mediante el modelo de regresión logística, se ha observado que el sexo masculino, la edad menor y la ausencia de diagnóstico de trastorno afectivo han sido las variables con significación estadística que entran en el modelo y por lo tanto influyen en que el destino del alta sea una institución (Tabla 3).

 


Tabla 3 modelo de regresión logística de la asociación del destino del alta con otras variables


Variable dependiente: Destino al alta (1=domicilio, 2=institución).

Variables independientes: Edad, sexo (0=hombre, 1=mujer), estado civil (1=soltero/viudo/divorciado, 2=casado), modo de convivencia (1=solo, 2=pareja/familia/institución), dependencia funcional (0=ausente, 1=presente), intervención por el departamento social (0=ausente, 1=presente), diagnóstico al alta.

Las variables diagnóstico al alta derivadas D1, D2, D3 se han convertido con los siguientes valores (D1, D2. D3): demencia y otros trastornos orgánicos (1, 0, 0), trastornos psicóticos (0, 1, 0), trastornos afectivos (0, 0, 1) y otros diagnósticos (-1, -1, -1).

-2 Log Likelihood= 17, 162. Goodness of fit=20, 645. Chi cuadrado=36, 905. Grados de libertad: 9. p=0, 000.

B=coeficiente de regresión. SE=desvisción estándar. gl= grados de libertad.

 

Reingresos

A lo largo de 2 años 14 de los pacientes reingresaron en una ocasión y 2 reingresaron en 2 ocasiones.

 

Discusión

Como hemos podido comprobar en el resultado del estudio, de las 19 camas de la unidad de agudos del complejo Hospitalario Xeral-Cíes-Rebullón 4, 5 están ocpuadas por personas mayores. Esta unidad cubre a un área con una población de 270. 000 habitantes, por lo que supone 1 cama por cada 60000 habitantes. Ya que los habitantes de la provincia de Pontevedra son 900000, y haciendo el cálculo para un índice de ocupación del 80%, serían necesarias 18 camas para toda la provincia.

Esto quiere decir que con el número actual de pacientes mayores ya se justificaría la creación de al menos una unidad de psiquiatría específica para ellos. Sin embargo, a tenor de la experiencia de otros países con un desarrollo y experiencia mayor en atención psicogeriátrica, el número de camas psiquiátricas de agudos para personas mayores debe ser de una por cada 10000 habitantes. Según esta proporción, en la provincia de Pontevedra deberían existir 90 camas para mayores. El hecho de que la demanda sea inferior se debe, probablemente, a que existe un déficit de camas en las unidades de agudos en nuestro país y con las personas mayores se resuelven aún muchas de las necesidades en el propio domicilio y, sobre todo, en residencias asistidas. Éstas no suelen tener unidades específicas para pacientes con problemas psiquiátricos y alteraciones de consulta, lo cual lleva a que sean atendidas en zonas más o menos habilitadas para tal fin, pero con dotaciones estructurales y de personal insuficientes, que no suelen proporcionar una atención adecuada a las necesidades de estos pacientes y producen con frecuencia molestias a los otros residentes. Estas deficiencias estructurales y de personal también llevan a que en las residencias y los domicilios se empleen a menudo medidas de contención física o mecánica y protocolos de medicación sedante que serían menos frecuentes en el dispositivo adecuado, medidas que llevan consigo otros problemas y complicaciones añadidos y, desde luego, una merma importante de la calidad de vida de estos pacientes.

Varios estudios realizados previamente han encontrado én las unidades de agudos porcentajes de ocupación similares al nuestro, y que varían entre un 8 y un 14 %. Que el porcentaje de hombres y mujeres sea similar es un hallazgo particular, ya que habitualmente las mujeres suelen ser más numerosas (incluso el 80%) 6, 7. Solamente un estudio encontraba una situación similar. Como era de esperar, a medida que aumenta la edad, encontramos a menos pacientes, efecto de la mortalidad y de la mejor contención de la conducta a medida que la fuerza física disminuye.

Hemos observado que más de la mitad están solteros, viudos o divorciados. Además, una proporción elevada viven solos. Estas dos circunstancias indican que pueden existir con frecuencia deficiencias de ayuda familiar para la provisión de cuidados.
La estancia media de 28 días está también dentro del rango encontrado en otros estudios 8, 11, Los trastornos afectivos, los trastornos psicóticos y las demencias suman más del 90% de las estancias, por lo que la cobertura de las necesidades que se derivan de estos problemas de salud debe ser prioritarias. Esta elevada proporción se observa también en otros estudios 6, 7.

La dependencia funcional ha sido muy elevada (más de la mitad de los pacientes). Tal y como se preveía, el porcentaje de pacientes con dependencia es también muy elevado en el grupo de edad de 60-64 años, lo cual implica que este grupo de edad puede necesitar de atención y cuidados similares a los pacientes mayores. Es notable comprobar como además de los esperados elevados porcentajes de dependencia que se observan en problemas de salud como las demencias, delirium o retraso mental, en otros trastornos como los afectivos y psicóticos son muy elevados asimismo. Esto implica que en la planificación de la atención es preciso orientar la búsqueda y cobertura de la dependencia también en estos trastornos.

En los pacientes en los que el alta se producía a una institución, la presencia de dependencia funcional es mucho más frecuente. Con el modelo de regresión, se ha observado que la asociación entre ambas variables desaparece al deberse probablemente ésta a factores clínicos y sociodemográficos.

Es llamativa la elevada frecuencia con la que los pacientes reciben tratamiento antipsicótico, dadas los potenciales efectos adversos y la influencia en la presentación de complicaciones que se asocian a éstos.

Conclusiones

. El número de personas mayores ingresadas en unidades de hospitalización de agudos de psiquiatría ha sido muy elevado.

. Se ha encontrado una gran diferencia entre las camas que actualmente están disponibles (1/60000 habitantes) y las que son recomendables (1/10000 habitantes).

. Los pacientes mayores que ingresan en estas unidades han tenido edades incluso muy avanzadas; más de la mitad estaban solteros, viudos o divorciados; una cuarta parte vivían solos. Todos estos son factores de riesgo de dependencia funcional o falta de apoyo en los cuidados, y por tanto de dificultad para vivir en la comunidad.

. El número de camas ocupadas por personas mayores ha permanecido relativamente estable a lo largo del año.

. Los trastornos más importantes, tanto por su frecuencia de aparición, como por el número de estancias que determinan han sido las demencias, los trastornos afectivos y los trastornos psicóticos. Estos tres trastornos han explicado el 90% de las estancias.

. El aumento de la estancia media se ha asociado a los diagnósticos de demencia, trastornos afectivos, y trastornos psicóticos; a la autorización judicial como determinante del ingreso; y a la presencia de dependencia funcional.

. La utilización de recursos complementarios ha sido elevada en estos pacientes: neuroimagen 31, 6%, laboratorio 58, 9%, interconsulta 30, 4%. La utilización de estos recursos ha sido notablemente superior en los hombres, en presencia de dependencia funcional, y cuando estaban presentes los diagnósticos de demencia y otros trastornos orgánicos, trastornos afectivos y trastornos psicóticos.

. Se ha encontrado presencia de dependencia funcional en más de la mitad de los pacientes. También en el grupo de 60-64 años se encontraban estos porcentajes de dependencia. La dependencia funcional ha sido muy elevada en la demencia y otros trastornos orgánicos, seguidos de los trastornos afectivos y psicóticos. El diagnóstico de demencia ha sido el que explica mejor la presencia de dependencia funcional.


. La intervención del trabajador social ha sido precisa en el 44, 5%. Ha sido más frecuente en los hombres; en solteros y divorciados; cuando el paciente vivía solo; en los casos de diagnóstico de demencia y otros trastornos orgánicos, y de trastornos por uso de sustancias; y cuando el destino del alta ha sido a una institución.

. Al alta la frecuencia de tratamiento con fármacos antipsicóticos (80%) o ansiolíticos (67%) ha sido muy elevada.

. El destino del alta de un 16, 7% de los pacientes ha sido una institución. Este destino de alta se ha asociado con mucha más frecuencia a la dependencia funcional (78, 6%) que el alta al domicilio (50%).


Recomendaciones y sugerencias

En nuestra provincia deberían crearse camas de psiquiatría específicas de personas mayores. Esto es necesario tanto por razones cuantitativas (para su población de 900000 habitantes son necesarias hasta 90 camas) como cualitativas (necesidades distintas de estos pacientes), y probablemente deberían ser unidades con ubicación distinta para que la distancia a los domicilios de toda la provincia no supere los 50 km (lo que posibilita la actuación sobre el medio comunitario).

Existen varios motivos por los que las personas mayores con trastornos psiquiátricos que precisan de ingresar en una unidad de hospitalización no deben hacerlo en unidades de adultos y sí en unidades especiales de psicogeriatría. Los mayores necesitan que la estructura física de la unidad esté adaptada a sus capacidades funcionales. Aspectos como pueden ser la ausencia de barreras arquitectónicas, anchura de pasillos y puertas, accesibilidad y espacio para maniobrar con sillas de ruedas en habitaciones y baños, baños acondicionados a geriatría, salones y comedores con mobiliario adaptado y distribuido adecuadamente, disponibilidad de baños geriátricos, y un diseño general de la unidad orientado a la seguridad, comodidad y adecuada función de las personas mayores. La dotación de personal debe incluir, como en las unidades de adultos, médicos especialistas en psiquiatría y personal diplomado y auxiliar de enfermería.

Es conveniente que los médicos psiquiatras tengan una formación específica en psicogeriatría, ya que los problemas psiquiátricos de las personas mayores presentan características clínicas y terapéuticas particulares y distintas de los adultos más jóvenes. En otros países que padecen desde hace más tiempo el problema del envejecimiento demográfico de su población y la demanda de dispositivos específicos y personal con formación apropiada para personas mayores, se ha creado la especialidad de psicogeriatría con un programa de formación distinto al de psiquiatría de adultos. El personal diplomado de enfermería precisa de una formación complementaria a la de salud mental, con orientación geriátrica y gerontológica, que hace hincapié en aspectos importantes como la evaluación y el mantenimiento de la capacidad funcional y las necesidades de cuidados de los mayores. De igual modo, el personal auxiliar debe haber orientado su preparación hacia aspectos omnipresentes en las personas mayores con problemas de salud, como son la proporción de cuidados y ayudas para la alimentación, el aseo y vestido, la movilización, o la incontinencia de esfínteres.

Otros profesionales que pueden no participar sistemáticamente en la actividad asistencial de una unidad de psiquiatría de adultos y que para una atención integral a las personas mayores son imprescindibles son el trabajador social, que entre otras importantes responsabilidades tiene las de evaluar la situación sociofamiliar del mayor, promover la búsqueda del soporte y de los recursos necesarios para el mantenimiento de la vida en la comunidad, o establecer un enlace apropiado con la familia y otros dispositivos comunitarios; médico especialista en rehabilitación, consultor y supervisor de aquellos pacientes que precisen rehabilitación física, neurológica o neuropsicológica; terapeuta ocupacional, que evalúa los problemas de discapacidad, enseña y entrena habilidades, y elabora alternativas que permitan una mejora de las actividades funcionales y el retorno del mayor a su medio habitual; fisioterapeuta, que evalúa y lleva a cabo los tratamientos físicos de rehabilitación; especialistas en geriatría y neurología, necesarios como consultores y supervisores de otros problemas de salud concomitantes y casi siempre presentes.

Las actividades de la unidad organizada en programas específicos, destinados a detectar, prevenir y actuar sobre la dependencia funcional, y actuar sobre los distintos problemas de salud ( y de forma prioritaria sobre demencias y otros trastornos orgánicos, trastornos afectivos, trastornos psicóticos, y trastornos por uso de sustancias), y de reinserción en la comunidad y atención domiciliaria. Es precisa la creación y desarrollo de un departamento social con orientación gerontológica, que entre otras importantes funciones proporcione el enlace con otros dispositivos comunitarios.


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