¿Somos libres de elegir nuestros actos o todos ellos son efecto necesario de alguna causa que los condiciona? ¿Hemos de considerarnos seres puramente naturales o nos exigiremos cierta responsabilidad moral en nuestras acciones? ¿Cuáles son nuestras obligaciones respecto de los demás? Estas y otras preguntas conexas han desvelado a la humanidad desde la Antigüedad, desde el comienzo mismo de la filosofía y todavía siguen abiertas para nosotros