La articulación atlanto-axial es muy solicitada en los movimientos de extenso-flexión, adquiriendo vital importancia la integridad de todos sus componentes anatómicos, pues de lo contrario, cualquier movimiento anormal provocará una compresión medular, como es el caso en la llamada laxitud congénita del ligamento transverso del atlas asociada al Síndrome de Down. La principal preocupación, con las personas que tienen inestabilidad atlanto-axial asintomática, es identificar las que tienen riesgo de volverse sintomáticas.Tal diagnóstico se hace por exclusión, basado en un estudio radiográfico de la dinámica de la charnela occipito-vertebral. Esto contribuirá para adoptar una actitud terapéutica diferenciada y adaptada a cada uno de los casos en función del estado clínico, de la distancia atlo-axial y de la edad del paciente que abarcará desde el simple consejo para realizar determinadas actividades deportivas controladas (casos asintomáticos), pasando por la intervención quirúrgica (casos cuya distancia atlo-odontoidea sea superior a 7mm. ) o el tratamiento conservador fisioterápico (casos asintomáticos con distancia atlo-odontoidea comprendida entre 3-4mm y 7mm. ) basado en ejercicios isométricos o activo-resistentes de pequeña amplitud delos músculos sub-ocipitales.