Carlos Alberto Seguin es, sin lugar a dudas, uno de los más ilustres representantes de las corrientes antropológico-culturales dentro de la psiquiatría latinoamericana. Su vasta obra y su intenso magisterio dentro y fuera de su Perú natal lo han convertido en el teorizador y el vocero más calificado de conceptos y prácticas de un segmento altamente relevante de nuestra disciplina en el continente. El presente trabajo intenta examinar la estructura conceptual de su perspectiva a la luz de una de sus principales contribuciones sobre el tema (Introducción a la psiquiatría Folklórica), publicada hace casi treinta años.Un punto central en este examen es la definición de las áreas de estudio: Seguin diferencia psiquiatría folklórica de etno-psiquiatría, psiquiatría transcultural y de lo que llama charlatanería psiquiátrica, pero adscribe a la primera un innecesario elemento de confrontación y antagonismo que le resta valor teórico y solidez clínica. Al mencionar sólo tangencialmente el concepto de psiquiatría cultural sin adentrarse en su riqueza y objetividad científica pierde una excelente oportunidad de revisión conceptual que autores anglo-sajones forjaron hacia la década de los años 80. De otro lado, Seguin se muestra polémicamente crítico del papel y de la formación del psiquiatra académico a quien sitúa en posición inferior a la del curandero en lo referente a conocimiento y manejo del encuentro terapéutico; y, paradójicamente, encuentra puntos de contacto entre psiquiatría folklórica y psicoanálisis sólo aceptables en cuanto a sus similitudes metateóricas. Se advierte también una cierta confusión terminológica entre psiquiatría y medicina folklórica, ciencias de la conducta y ciencias sociales, psiquiatría popular y psiquiatría del vulgus, y otros conceptos.