Proporcionar apoyo a las familias que atienden a un enfermo de de demencia es uno de los temas de actualidad en la atención socio-sanitaria de todos los países. Es por otra parte uno de los temas que genera más estudios e investigaciones en todo el mundo. El trabajo pionero realizado por las Asociaciones de Familiares ha propiciado que progresivamente instituciones públicas y privadas comiencen a abordar y a plantearse seriamente esta situación. Dos son las razones que han puesto de actualidad este tema: la mayor esperanza de vida va acompañada en muchos casos de enfermedades y discapacidades y por otra parte la familia actual no puede, por su estructura, desarrollar las mismas funciones que realizaba en otras épocas.Son necesarios para afrontar este tema mayores recursos de atención comunitaria: servicios de atención a domicilio, centros de día, instituciones socio-sanitarias abiertas, capaces de ofrecer una diversidad de servicios y entrar en complementariedad con la familia. Y al mismo tiempo es necesario un apoyo educativo y emocional a las familias para que puedan realizar la tarea de atender a las personas mayores con la orientación más saludable posible para todos, para el enfermo y también para la familia, ya que ésta comporta para los llamados cuidadores principales una situación con altos niveles de estrés, de ansiedad, depresión y aislamiento, según las circunstancias y el momento de la evolución del enfermo.