La investigación en los usos terapéuticos han avanzado en gran manera en los últimos dos años, en los que han comenzado a llevarse a cabo estudios en humanos, con resultados en ocasiones muy esperanzadores. Pero también han aparecido nuevos estudios que muestran efectos no deseados que podrían limitar su uso como armas terapéuticas en diversas enfermedades. Se lleva a cabo un amplia revisión de los aspectos más destacados en este campo.