En este trabajo se revisan los conceptos: agresividad y la violencia. Son conceptos borrosos, es decir, sin claros límites intra-concepto y entre conceptos cercanos. Cada modelo social define que agresividad es deseable y cual no lo es, no sólo de forma explícita sino también de forma implícita. Ambas formas, a menudo entran en contradicción, haciendo que el valor del sistema normativo y moral sea cuestionado, es más, que sea cuestionable.Se apunta a la necesidad de trabajos interdisciplinares para entender por qué los mecanismos naturales de inhibición de ciertas conductas violentas fallan y conducen a la violencia. Los mecanismos que llevan al terrorismo de estado y a la guerra trascienden de la dimensión bio-psico-social del individuo, aún considerándolo como grupo o especie. Los trabajos realizados por psicólogos sociales tras la segunda guerra mundial apuntan a algunos tipos de liderazgo, pero la tesis más fuerte se relaciona con la obediencia, con una delegación total en el líder de la responsabilidad. Estos trabajos y el análisis de la realidad actual conducen a múltiples interrogantes que dejamos abiertos al debate de la mesa.