En general, se acepta la dismenorrea o dolor menstrual como algo consustancial a la menstruación, sin embargo, cabría preguntarse porqué una función fisiológica ha de cursar con dolor. Además, la amplia variabilidad entre unas mujeres y otras en cuanto a la expresión del dolor en relación a la menstruación, hace pensar en la existencia de factores psíquicos. Desde el psicoanálisis podríamos pensar que la menstruación dolorosa es vivida como una mutilación, como una herida que sangra, por eso es dolorosa.