Desde hace ya casi 20 años la mayor parte de los tratamientos psicoanalíticos se desarrollan con una frecuencia de una sesión por semana. Por otro lado, se expanden cada vez más los tratamientos breves y focalizados. Se plantea entonces la pregunta de cómo optimizar el tiempo de tratamiento del que disponemos. En otras escuelas de psicoterapia, es práctica común incluir al paciente en el proceso aprovechando el tiempo entre una sesión y la