La interpretación como herramienta técnica de primer orden en el psicoanálisis clásico ha experimentado un profundo cambio con el nuevo paradigma que representa la perspectiva relacional. Desde esta perspectiva, las relaciones y los afectos vinculados con ellas adquieren una importancia de primer orden. El terapeuta ya no es un sujeto neutral que observa el psiquismo de otro. El terapeuta relacional reconoce que en la relación terapéutica se producen intercambios entre ambas subjetividades, las de los dos participantes de la relación. Los terapeutas relacionales han ido prestando mucha más atención a como se llega a las interpretaciones a través de estos procesos mutuos que se van sucediendo en esa particular relación. La interpretación es considerada desde la participación interpersonal y como algo emergente desde la misma relación y no desde fuera de ella. Por añadidura, el contenido de una intervención que pueda considerarse interpretativa no remite a una intervención concreta y completa, es más amplia y más compleja y se va engarzando con todo un repertorio de experiencias psíquicas que van cambiando con el suceder temporal. La interpretación, como herramienta fundamental de la técnica psicoanalítica tradicional ha experimentado una profunda revisión con el cambio de paradigma que presenta la perspectiva relacional.