En los últimos años venimos asistiendo a un crecimiento casi epidémico en la frecuencia de presentación de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), con un porcentaje importante de casos atípicos o no especificados. Como muestra, estudios recientes afirman que los cuadros subclínicos de anorexia nerviosa superan a los cuadros completos en una proporción de 2:1, y que representan más de un 40% de todas las mujeres en tratamiento por u