En la actualidad, resulta evidente que nos encontramos inmersos en una sociedad y en una cultura en las que existe una creciente preocupación por la apariencia física. Esto está dando lugar a un incremento desorbitado de los problemas relacionados con la insatisfacción de la imagen corporal y, de forma más concreta y derivados de esa insatisfacción, de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Según estudios epidemiológicos, los TCA