Se expone un caso clínico de una niña de 9 años, que fue abusada sexualmente a los 4 años por un adolescente. El tratamiento constó de catorce sesiones. Se trabajó desde una perspectiva sistémica. Se utilizó TIR como abordaje que le permitió a la paciente resolver la situación traumática y sus consecuencias. En un seguimiento a los 17 meses la mejoría se mantenía.