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Última actualización web: 05/12/2022

Características psicológicas en pacientes con dolor crónico e intensidad del dolor.

Autor/autores: María Virginia Rangel Gómez
Fecha Publicación: 01/03/2010
Área temática: Trastornos de ansiedad .
Tipo de trabajo:  Conferencia

RESUMEN

El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada con una lesión hística real o potencial que se describe como ocasionada por dicha lesión. Cabe destacar que la teoría de la compuerta considera un componente psicológico en el dolor y abre paso al abordaje multidimensional en el tratamiento de dicho padecimiento. El presente estudio tiene como objetivo conocer si hay diferencia en las características psicológicas de pacientes con dolor crónico como la personalidad, el estado emocional (ansiedad y depresión) y la forma de hacer frente al dolor, en función de la intensidad de dolor percibido por dichos pacientes. El diseño de la Investigación es transversal y descriptivo. La muestra esta compuesta por 45 pacientes con dolor crónico. Los resultados obtenidos muestran que las variables de personalidad y las estrategias de afrontamiento no influyen en la intensidad de dolor percibido. Sin embargo, el estado emocional muestra una influencia significativa en el grado de dolor que experimentan los pacientes. Lo cual indica que el grupo de pacientes que tienen dolor alto o ?insoportable? tienen puntuaciones más altas en depresión (U de Mann Whitney: z =-1, 82, p= 0, 06) y en ansiedad (U de Mann Whitney: z= -2, 57, p= 0, 01) que el grupo de pacientes con dolor bajo. Los resultados obtenidos muestran la importancia de la dimensión emocional en la experiencia del dolor y la necesidad de considerar dichos factores en el tratamiento para el control y disminución del dolor.

Palabras clave: Ansiedad, Depresión, Dolor, Estrategias de afrontamiento, Personalidad, Tratamiento psicológico


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RESUMEN:
El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a una
lesión hística real o potencial que se describe como ocasionada por dicha lesión.
Cabe destacar que la teoría de la compuerta considera un componente psicológico
en el dolor y abre paso al abordaje multidimensional en el tratamiento de dicho
padecimiento. El presente estudio tiene como objetivo conocer si hay diferencias en
las características
psicológicas de pacientes con dolor crónico como la
personalidad, el estado emocional (ansiedad y depresión) y la forma de hacer
frente al dolor, en función de la intensidad de dolor percibido por dichos pacientes.
El diseño de la investigación es transversal y descriptivo. La muestra esta
compuesta por 45 pacientes con dolor crónico. Los resultados obtenidos muestran
que las variables de personalidad y las estrategias de afrontamiento no influyen en
la intensidad de dolor percibido. Sin embargo, el estado emocional muestra una
influencia significativa en el grado de dolor que experimentan los pacientes. Esto
indica que el grupo de pacientes que tienen "dolor alto" o "insoportable" tienen
puntuaciones más altas en depresión (U de Mann Whitney: z =-1, 82, p= 0, 06) y en
ansiedad (U de Mann Whitney: z= -2, 57, p= 0, 01) que el grupo de pacientes con
dolor bajo. Los resultados obtenidos muestran la importancia de la dimensión
emocional en la experiencia del dolor y la necesidad de considerar dichos factores
en el tratamiento para el control y disminución del dolor.

ABSTRACT:
Pain is an unpleasant sensory and emotional experience associated with actual or
potential tissue damage, or described in terms of such damage. According to the
gate control theory, the psychological factor is considered as important and it opens
the door to a multidimensional approach for chronic pain treatment. The present
study aims to know the difference between psychological characteristics such as
personality, emotional state (anxiety, depression) and coping strategies, among
chronic pain patients. These differences will be analysed depending on the reported
pain intensity. The project has been designed as a transversal and descriptive study
with a sample of 45 chronic pain patients. Results showed that personality and
coping strategies do not influence on perceived pain intensity. On the contrary, the
emotional state significantly influences the degree of pain expressed by patients.

Patients with severe or unbearable pain score higher on depression (Mann Whitney
U test: z =-1. 82, p= 0. 06) and anxiety (Mann Whitney U test: z= -2. 57, p= 0. 01)
compared with patients with mild pain. These results show the importance of the
emotional dimension within the pain experience and reinforce the need for accurate
assessment of these variables in chronic pain management.

Este estudio está financiado por la beca N-2008-TV072810-0 de la
Fundació de la Marató de TV3.

INTRODUCCIÓN
El dolor es un fenómeno que ha acompañado al hombre desde los albores de
la humanidad. Éste en sus manifestaciones físicas y psicológicas ha estado
inevitablemente al lado del ser humano durante toda

su vida, ligado a procesos

históricos, fenómenos ambientales, procesos fisiológicos y patológicos .

El dolor es una de las causas más frecuentes de consultas médicas y se han
asociado a costes personales, sociales y económicos muy elevados. Sin dejar de
mencionar la experiencia individual del dolor que provoca sufrimiento y deterioro en
el ámbito social, laboral y familiar.

El dolor tiene una función biológico-adaptativa y puede aparecer en todas las
etapas del ciclo vital, pero ¿qué ocurre cuando el dolor se prolonga en el tiempo y
llega a ser un padecimiento crónico? sin duda el dolor crónico es una de las causas
que más afecta la calidad de vida de la personas.

Existen datos epidemiológicos que afirman que pesar de disponer de
analgésicos y técnicas suficientes para aliviar a muchos de los pacientes que
padecen dolor crónico, el abordaje no llega a ser totalmente eficaz. En un estudio
de dolor, (1) se encontró que el 84% de los pacientes que tomaban dosis altas de
morfina, tenían una intensidad de dolor muy alta, por lo que un tratamiento
únicamente farmacológico podría resultar insuficiente en el dolor crónico. Esto
puede obedecer a que se utiliza un modelo teórico y práctico unidimensional del
dolor (2).

No obstante en los últimos treinta y cinco años la investigación en relación al
tratamiento del dolor crónico ha incrementado notablemente y uno de los aspectos
más importantes es la aplicación de los modelos multidimensionales del dolor y la
teoría de la puerta de entrada (3). Esto ha influido en la aplicación del abordaje
multidiciplinar tanto en el estudio como en el tratamiento del dolor.

El abordaje psicosocial puede potenciar como coadyuvante la eficacia de los
procedimientos farmacológicos (4) y es fundamental en un fenómeno tan complejo
como es el dolor crónico.
Dolor
Loeser y Melzack (1999) definieron el dolor como una experiencia sensorial y
emocional desagradable asociada a un daño tisular real o potencial, descrito en
términos de daño y sufrimiento. Esta definición es muy importante ya que reconoce

el dolor como una experiencia subjetiva y compleja, considerando la relación entre
la experiencia sensorial y los estados afectivos. El Dolor es el resultado de la
interacción

entre

factores

moleculares,

celulares,

fisiológicos,

biológicos,

psicológicos y sociales (normas culturales, contexto social, etc. ).

El dolor crónico es un tipo de dolor neuropático que se define como una
experiencia psicofisiológica que permanece a pesar de haber disminuido o
desaparecido el daño tisular. Este tipo de dolor se denomina crónico sí, a) persiste
por más de seis meses, b) la respuesta al tratamiento analgésico es baja y c) sólo
existe respuesta positiva a los tratamientos mediante morfina u otros fármacos
opiaceos. No se tiene una explicación exacta del porqué ciertos mecanismos del
dolor se vuelven crónicos, pero el síntoma se convierte en un trastorno (2).

Componentes del Dolor
La teoría de Puerta de Entrada establece que la percepción del dolor no está
influida unicamente por los mensajes que llegan al cerebro desde los receptores
especializados de dolor, sino que también está modulada por los mensajes
descendentes

del

cerebro,

que

pueden

bajo

determinadas

circunstancias,

incrementar, atenuar o incluso bloquear los mensajes ascendentes (3). De dicha
teoría parte la importancia del conocimiento sobre la modulación del dolor a partir
de la corteza y el tálamo através de los procesos mentales superiores que inciden
en el potencial del estímulo doloroso. Por tanto los componentes psicológicos tienen
una mucho peso en la modulación y, por tanto, en la percepción del la intensidad
del dolor.

El dolor no corresponde de una forma lineal al daño tisular, sino que es
percibido y modulado por los siguientes aspectos: 1) la capacidad personal para
manejar situaciones estresantes (afrontamiento al dolor); 2) los recursos con los
que la persona cuenta para hacerles frente (recursos internos y externos) y 3) las
características

personales

(género, estado

de

ánimo,

características

de

personalidad). Estos elementos pueden actuar como variables diferenciales en la
percepción de la intensidad del dolor y la experiencia de dolor.

El dolor no puede ser evaluado o tratado

sino a través de sus múltiples

dimensiones:
·

La

dimensión

Sensorial/Discriminativa. -

localización, intensidad y duración del dolor.

Que

se

refiere

a

la

·

La dimensión Motivacional/Afectiva. -

Que se refiere a estado

emocional tal como la ansiedad, conductas de evitación y escape.
·

La dimensión Cognitivo/Evaluativa . - Que son los procesos cognitivos
tales como la atención, las creencias y pensamientos con referencia a
experiencias previas de dolor.

Estas dimensiones son parte de la experiencia dolorosa y por tanto pueden
alterar o modificar la percepción del dolor. En el presente estudio que se evalúa la
intensidad

del

dolor

(dimensión

sensorial/discriminativa),

las

características

psicológicas tales como el estado afectivo, las caracteristicas de personalidad
(dimensión motivacional/afectiva) y las estrategias de afrontamiento al dolor
(dimensión cognitivo/evaluativa).

Características Psicológicas
Estado Emocional
En estudios previos se ha observado la relación entre el estado emocional y
el dolor y se ha encontrado que la percepción del dolor puede variar en función del
estado emocional (7). Específicamente en personas con dolor crónico se ha
observado que hay una frecuencia más alta de sintomatología ansiosa y depresiva
que en una muestra sin dolor (1).

En la misma dirección Infante y Moix (8) evaluaron el grado de desajuste
psicológico (la presencia de ansiedad o depresión) en personas con dolor crónico,
encontrando correlaciones significativas entre dolor y ansiedad, también entre dolor
y depresión.
Ansiedad
Los resultados de algunos estudios de prevalencia de dolor crónico estiman
que la sintomatología ansiosa está presente entre un 30% al 64% de las personas
con dolor crónico (9, 10, 11, 12) Madland (12) encontró una prevalencia del 58%
de sintomatología ansiosa en pacientes con dolor temporomandibular.

Relacionando ansiedad y la intensidad del dolor, Bonica (1977) encontró que
a mayor intensidad de dolor aumentan los síntomas de ansiedad. Respecto a la
tolerancia al dolor observó que esta disminuye cuando hay ansiedad alta.

Otras hipótesis intentan explicar el tipo de relación que se establece entre
dolor y ansiedad. Al Absi y Rokke (1991) relacionaron un alto nivel de ansiedad
con la disminución de la intensidad del dolor. Bonica (1977) propuso la hipótesis del
dolor como una situación de "estrés crónico". En esta condición la ansiedad puede
ser un desencadenante o agravante del dolor y el dolor constituir un estimulo
estresante que perpetúa el círculo vicioso dolor-ansiedad-tensión muscular-dolor.

Depresión
Respecto a la sintomatología depresiva en un estudio sobre dolor temporo
mandibular se encontró que un 23% de los pacientes tenían síntomas depresivos
(12). En otro estudio sobre dolor lumbar se encontró que el 54% de los pacientes
mostraban síntomas depresivos (15).

Los estudios de depresión y dolor no son tan frecuentes como los de
ansiedad y dolor. Existe una cierta dificultad en evaluar la prevalencia de síntomas
depresivos en dolor crónico, debido a que pueden enmascarar síntomas somáticos
(por ejemplo, dolor de cabeza, insomnio, fatiga) y estos síntomas depresivos
pueden ser atribuidos al dolor (16).
No se ha establecido una relación lineal entre dolor y depresión debido a que
no se ha establecido una causalidad. A pesar de ello se ha intentado relacionarlos
desde diversas teorías: a) puede haber dolor como expresión de depresión, b) la
intensidad alta del dolor puede generar depresión (al interrumpir actividades
placenteras y disminuir la calidad de vida), c) la teoría
sostiene

que

la

depresión

surge

como

consecuencia

cognitivo-conductual
de

las

percepciones

psicológicas desencadenadas por el dolor (1) y, d) la teoría biológica afirma que el
dolor y la depresión tienen características biológicas y procesos bioquímicos
similares

La cronicidad y el dolor pueden facilitar la aparición de síntomas depresivos
o ansiosos y al mismo tiempo los estados emocionales influyen de manera negativa
sobre el nivel del dolor, el grado de incapacidad de los pacientes y en la propia
evolución de la enfermedad (1). Tanto la ansiedad como la depresión pueden
aumentar el sufrimiento de la persona con dolor.

Personalidad
Se ha estudiado la personalidad en dolor crónico y se ha asociado el tipo de
personalidad con el mantenimiento y aumento del dolor. Gatchel y Weisberg (2000)

encontraron que existe una relación entre la personalidad,

los problemas

psicológicos y el dolor.

Hanvik (1951) evaluó una muestra de pacientes con dolor de espalda
mediante el inventario Multifásico de personalidad de Minessotta y encontró que
tenían puntuaciones altas en histeria, Hipocondriasis, Desviación psicopática y
psicastenia. En estudios recientes sobre dolor crónico se ha encontrado que este
tipo de pacientes tienen

puntuaciones

más altas

en neuroticismo

que una

muestra de personas sin dolor (1).

La personalidad puede afectar en la sensación y expresión del dolor. Russo
(18) encontró que las personas con rasgos neuróticos tenían más intensidad de
dolor. Aldana y cols (2003) encontraron que la extraversión esta relacionada con
niveles altos de dolor.

La personalidad puede influir en la experiencia del dolor. Este tipo de
investigación es importante en el diseño de un tratamiento eficaz del dolor.

Estrategias de Afrontamiento
Las estrategias de afrontamiento es la forma en la que las personas intentan
manejar las fuentes de estrés para intentar disminuir el malestar que les provoca
(19).

Brown

y

Nicassio

(1987)

propusieron

dos

tipos

de

estrategias

de

afrontamiento ante el dolor, las estrategias activas y las pasivas. Las activas son
las que hace la persona cuando intenta controlar el dolor y las pasivas son aquellas
en las que el paciente trata de ceder el control del dolor a los demás.

Para Monsalve y Soriano (2002) las estrategias de afrontamiento en el dolor
además de ser adaptativas o desadaptativas, dependen de múltiples factores,
interviniendo tanto las diferencias individuales como los factores contextuales.

Burton y cols (1995) encontraron que las estrategias de afrontamiento
pasivas (catarsis y estrategias de rezo) eran menos efectivas en las personas que
tienen problemas de salud que en personas sanas.

La estrategia de afrontamiento de catastrofismo se ha relacionado con
aspectos negativos del dolor de espalda tales como aumento de la intensidad del
dolor, la incapacidad y un estado emocional empobrecido (22). En otros estudios se
habla del uso de estrategias de afrontamiento pasivas y de un mayor uso de
estrategias en los primeros años de evolución del dolor crónico.

La forma de valorar la situación dolorosa y la forma de hacer frente a dicha
situación pueden influir en la percepción de la intensidad y experiencia del dolor.

MÉTODO
El objetivo del presente estudio es conocer si hay alguna diferencia en las
características

psicológicas de pacientes con dolor crónico tales como la

personalidad, el estado emocional (ansiedad y depresión) y la forma de hacer
frente al dolor, en función de la intensidad de dolor percibido por dichos pacientes.

El diseño de la Investigación es descriptivo y Transversal.

Muestra
La muestra estuvo compuesta por 45 pacientes con dolor crónico. El 57, 4%
eran hombres y el 42, 5 % mujeres. El rango era de 29 a 70 años, con una media
de edad de 58 años (ds=9, 49). La media del tiempo de evolución de la enfermedad
era de 10, 90 años (ds= 8, 48).

Respecto al nivel de estudios de la muestra el 42, 59% tenían el graduado
escolar,

el

29, 63%

tenía

estudios

secundarios,

el

7, 42%

tenía

estudios

universitarios, el 7, 41% tenía otros estudios. El 18, 52% no tenía estudios pero
sabía leer y escribir.

Los criterios de inclusión de la muestra eran: a) Pacientes que se visitaban
en la Clínica del Dolor del hospital Clínic de Barcelona y que estuvieran derivados
por un médico, b) Tener el diagnóstico previo de dolor crónico, c) Pacientes en un
rango de edad entre 18 y 70 años de edad, d) que supieran leer y escribir.

Los criterios de exclusión eran: a) Personas con diagnóstico de trastorno
mental eje I y II del DSM-IV, b) abuso de drogas o alcoholismo.

Instrumentos
1. escala Visual Analógica (EVA) (Huskisson, 1974). Esta escala evalúa la
intensidad subjetiva del dolor. escala con un ítem que consiste en una línea
de 10 cm. En un extremo se define como "no dolor" y el opuesto "dolor
severo".

2. escala Hospitalaria de ansiedad y depresión (HAD) (Anderson, 1993, versión
castellana de Caro e Ibáñez, 1992). Es una escala que evalúa respuestas
emocionales (síntomas de ansiedad y de depresión). cuestionario de 21
ítems,

de

los

cuales

14

sintomatología depresiva.

son

de

sintomatología

ansiosa

y

14

de

altamente sensible y específica para pacientes

con problemas o enfermedades orgánicas discriminando entre sintomas
depresivos y síntomas somáticos.

3. inventario de personalidad NEO-FFI-R (Costa y McCrae, 2004) Versión
revisada y reducida. Instrumento que evalúa rasgos de personalidad. Está
formado por 60 ítems con respuesta en una escala tipo Likert de 0 a 4. Se
estructura

en

Extraversión
d)Amabilidad

cinco

vs
vs

factores

Intraversión,

de

personalidad:

c)Apertura

oposicionismo

y

e)

vs

a)

cierre

neuroticismo,
a

Responsabilidad

la

b)

experiencia.
vs

falta

de

responsabilidad.

4. cuestionario de Estrategias de Afrontamiento para Dolor Crónico (CAD-R)
(Validado

para

población

Española

por

Soriano

y

Monsalve,

2004).

cuestionario de estrategias de afrontamiento específico para personas que
sufren dolor. Consta de 24 ítems diseñadas en escala likert de 0 a 5. Tiene
seis subescalas de afrontamiento: Autoafirmación, Autocontrol, catarsis,
Religión, Búsqueda de Información y Distracción. Hay dos escalas generales,
estrategias de afrontamiento pasivas y activas.
RESULTADOS
Para realizar el análisis de resultados se utilizó el programa SPSS 12. 0
realizando análisis descriptivos.
Se encontró que el 49% de la muestra tenían dolor bajo y el 51% dolor alto.

Valoración subjetiva del Dolor

Dolor bajo medio
Dolor alto e insoportable

51, 11%

48, 89%

Figura 1. Porcentajes de Intensidad de dolor alto y bajo.

Con el objetivo de realizar contrastes estadísticos entre un grupo de dolor
bajo y dolor alto en las variables de personalidad, estado emocional y estrategias
de afrontamiento, se dividió el grupo de dolor crónico en dos subgrupos a partir de
los centiles 30 (dolor bajo) y 70(dolor alto) de la escala visual analógica.

Posteriormente se realizó un análisis para muestras independientes no
paramétrica con las variables personalidad, estado emocional (depresión y
ansiedad) y estrategias de afrontamiento.

No se encontraron diferencias significativas en personalidad (U de Mann
Whitney= 234, Z= - 0, 11, p= 0, 90) y no se encontraron diferencias significativas
en estrategias de afrontamiento (U de Mann Whitney =248, Z= 0, 52, p= 0, 91)
entre el grupo de dolor alto y dolor bajo.

Se encontraron diferencias significativas en depresión (U de Mann Whitney
=140, Z= -2, 5, p= 0, 01) y ansiedad (U de Mann Whitney = 173, Z= -1, 8, p=0, 05)
entre el grupo de dolor alto y bajo. Específicamente en el grupo de dolor alto las
personas tenían puntuaciones más altas de depresión y de ansiedad que en el
grupo de dolor bajo (ver cuadro 1 y 2).

Cuadro 1: Medias y rangos de ansiedad y depresión en función del
nivel de intensidad de dolor.

Medias
Ansiedad
Depresión

Dolor Bajo
8, 82
6, 27

Rangos
Ansiedad
Depresión

Dolor Bajo
19, 36
17, 86

Dolor Alto
11, 70
9, 61
Dolor Alto
26, 48
27, 91

DISCUSION Y CONCLUSIONES

El

presente estudio ha encontrado resultados que coinciden con el

planteamiento de Lukin y Batow (1982) que afirma que la percepción dolorosa
puede estar más relacionada a variables situacionales

como el estado de ánimo

que con características de personalidad o estrategias de afrontamiento.

Al relacionar ansiedad y dolor, en el presente trabajo se encontraron
resultados que coinciden con el trabajo de Bonica (1977),

ya que a

mayor

intensidad de dolor las puntuaciones de ansiedad son significativamente más altas
que en personas con baja intensidad de dolor.

A pesar de ello, no se puede establecer una relación lineal unidireccional
entre dolor y ansiedad, ya que puede haber una influencia del dolor en la
sintomatología ansiosa y a su vez una influencia de la ansiedad en la percepción
dolorosa. Este planteamiento se apoya en la hipótesis del dolor como una situación
de "estrés crónico" (14).
En la misma dirección, se ha encontrado que las personas con mayor
intensidad de dolor muestran más sintomatología depresiva que las personas con
menor intensidad. Tomando como referencia la teoría cognitivo-conductual que
considera

la

depresión

una

consecuencia

de

las

percepciones

psicológicas

desencadenadas por el dolor (1) y teniendo en cuenta la hipótesis de la situación
crónica como desencadenante de sintomatología depresiva, se puede llegar a la
misma conclusión que en el estudio de la ansiedad: la relación entre depresión y
dolor es estrecha y compleja y no se ha encontrado hasta el momento una relación
unidireccional causal.

Las

respuestas

emocionales

se

han

asociado

al

mantenimiento,

la

exarcebación y la evolución del dolor. Por tanto un tratamiento multidisciplinar que
tenga como objetivo tratar el dolor, tiene que considerar sus múltiples dimensiones
para que sea eficaz. Además de tratar el dolor, es conveniente considerar el
tratamiento del sufrimiento que genera la condición de cronicidad.

Entre las limitaciones del presente estudio se encuentran el tamaño de la
muestra y que se ha utilizado únicamente la escala Visual Analógica como medida
de dolor subjetivo ya que esta escala se halla cada vez más cuestionada por su baja
fiabilidad.
Estudios Futuros
Moix (1999) planteó que un tratamiento eficaz del dolor tiene que tener por
objetivos prioritarios la disminución del dolor, de la ansiedad y de la depresión
además de la disminución de la medicación.

Debido a la creciente importancia del tratamiento psicológico del dolor
crónico, en la Unidad del Dolor del hospital Clínic de Barcelona se realiza el
programa de intervención psicológica FADO (Familias y Dolor) dirigido a pacientes
con dolor crónico de origen espinal y a sus familiares. Este programa consiste en un
Taller de 4 sesiones de información sobre el Dolor impartido por profesionales de la
Unidad seguido de una terapia de grupo de 12 sesiones. En las sesiones de Terapia
de grupo se realiza una parte psicoeducativa y, considerando la importancia de
este estudio, se intenta disminuir la ansiedad y la depresión y se tratan aspectos
relacionales que pueden limitar la calidad de vida de las personas que sufren dolor
y de sus familias.

Como estudio futuro se plantea la valoración de la eficacia del programa de
intervención FA-DO.

CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS EN PACIENTES CON DOLOR CRÓNICO E INTENSIDAD
DEL DOLOR
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