Los procesos de reforma psiquiátrica llevados a cabo tanto en España como en diferentes países de Europa han permitido que se produzca una mejora sustancial de la atención prestada a las personas con una enfermedad mental crónica.Esto ha sido posible, gracias a la consolidación de un modelo de atención comunitario que está permitiendo, no sin grandes dificultades, la integración de ésta población en la comunidad. Por ello, la promoción de la salud es tan importante en la persona con una enfermedad mental como en cualquier otra enfermedad orgánica.Muy contrariamente a lo que podía pensarse en la antigüedad, la persona con una enfermedad mental tiene el derecho de poseer todos los conocimientos y habilidades necesarias que le sitúen en una posición en la que le sea posible participar activamente en su cuidado y en la toma de decisiones sobre su salud, posibilitando, de esta forma, mejorar su calidad de vida.Se trata de conseguir, todo ello siempre con el apoyo de profesionales expertos puesto que se trata de una enfermedad crónica que como todos conocemos tiene un alto porcentaje de recaídas difícilmente evitables, que la persona acepte la responsabilidad de sus decisiones, así como los cambios de conductas perjudiciales que esté dispuesta a llevar a cabo.