Entre 1937 y 1939, en plena Guerra Civil Española y ambas en la demarcación del ?frente del Sur?, se llevaron a cabo dos experiencias absolutamente renovadoras en cuanto a la asistencia psiquiátrica y psicoterapéutica: el hospital de Almodóvar del Campo (Ciudad Real), que dirigió el psiquiatra catalán Françes Tosquelles; y el hospital de Madrigueras (Albacete), dirigido por el psiquiatra austríaco Max Hodann.
Ambas experiencias, caídas en el mas absoluto olvido, supusieron la constitución de dos pioneras ?comunidades terapéuticas? alentadas desde posiciones teóricas cercanas al psicoanálisis, lo que les conectaba mas o menos directamente con la primera comunidad terapéutica del ámbito psicoanalítico: el sanatorio Psicoanalítico de Tegel, que dirigió el psicoanalista Ernst Simmel en las afueras de Berlín entre 1927 y 1931. Las experiencias de Tosquelles y Hodann suponen dos claros precedentes de la radical transformación sobre la manera de comprender y de tratar la enfermedad mental, adelantándose varias décadas a los planeamientos de la futura psiquiatría comunitaria, la psiquiatría extensiva (o de sector), la psicoterapia institucional e incluso la antipsiquiatría. Llama la atención el absoluto desconocimiento sobre estas experiencias precursoras que tienen los profesionales de la salud mental en nuestro país. Especialmente en unos momentos como los actuales, donde la demanda de atención desborda los dispositivos de atención a la salud mental, anclados en modelos biologicistas y derivados del insuficiente encuadre clínico privado, que evita el cuestionamiento de los trastornos mental reconvirtiéndolos en ?enfermedades?, propiciando la alienación masiva y desterrando la subjetividad inherente a los procesos mentales.