Algunas investigaciones han señalado que un ambiente familiar caracterizado por una baja cohesión familiar, altos niveles de conflicto y una baja satisfacción matrimonial se relaciona con la aparición de trastornos de conducta en la infancia. Estos trastornos pueden generar en los padres sentimientos de ineficacia personal, estrés, frustración y rechazo, afectando negativamente a las relaciones padre-hijo y a la satisfacción familiar.El objetivo